...Bienvenido a “Mis Tareas”.. Asignaciones del Colegio Santa Teresa de Jesús...Este blog està afiliado al web site del Instituto de Recuperacion Humana santa Teresa de Jesùs... ¡La Paciencia Todo lo Alcanza!... Estamos en la Calle B No. 7 de la urbanizacion Prados del Norte, La Vega...Nuestra Filosofìa es Humanista y Cristiana

Bienvenid@ a "Mis Tareas"

Así es mi País

24 de abril de 2009

El Ajusticiamiento de Trujillo. 1 de 2

Las motivaciones de los conspiradores Trujillo: la verdadera Historia de su Fatidico final (1 de 2) El ambiente ya está demasiado caldeado como para intentar siquiera moverse, no fuera cosa que el Jefe lo malinterpretara y su ira se volviera aún más aplastante. Por : Etzel Báez
Nota: esta es una adaptación de un guión de nuestra autoría. El trabajo fue hecho a partir de numerosas entrevistas, pesquisas en publicaciones, archivos personales, documentos del departamento de Estado norteamericano desclasificados, asi transquicciones de testimonios de personas envueltas en el complot que ajustició a Rafael Leonidas Trujillo Molina el 30 de mayo del 1961, en Santo Domingo, capital de la República Dominicana. Ciudad Trujillo (hoy Santo Domingo de Guzmán).
MARZO DE 1961
Avenida George Washington (Malecón).Al alba de ese día un grupo de vehículos corren por la avenida y se van disgregando. Se estacionan a bastante distancia unos de otros. Una camioneta Opel se lanza velozmente por la carretera y rápidamente un Buick la persigue. Un Land Rover, del ingenio azucarero Vicini, trata de interceptar la Opel negra y blanca en fuga y que esquiva a otra camioneta que le cierra el paso. Finalmente, la Opel frena de súbito para evitar el choque con el Land Rover. La camioneta, el Buick y el Land Rover cercan la Opel en operación de ataque.Era una cálida mañana de marzo del 1961.Un grupo de dominicanos se preparaba con el propósito de ajusticiar al tirano Rafael Leonidas Trujillo Molina, quien gobernaba la República Dominicana desde el 1930, cuando tomó por asalto la presidencia luego de dar un golpe de Estado al entonces presidente Horacio Vásquez. Ahora los ocupantes de los vehículos bajan y se reúnen a discutir el ensayo. El plan elegido era interceptar y eliminar a Trujillo. En ese ensayo estaban Juan Tomás Díaz, Antonio de la Maza, Manuel de Ovín Filpo (inmigrante español y agrónomo), Roberto Pastoriza, Salvador Estrella Sadhalá y Huáscar Tejeda.Huáscar: Definitivamente debemos tener un carro más rápido.Juan Tomás Díaz: ¿Qué te pareció, Antonio?Antonio de la Maza calla un instante, mirándolos a todos. Y entonces habla con firmeza y determinación.Antonio de la Maza: Sí, carros potentes, nuevos. No podemos fallar. Todo lo que sea necesario para eliminar de una vez y por todas a ese bastardo.Los conjurados de mayo del 1961 no fueron los primeros en conspirar contra la dictadura de Trujillo. Ya en junio del 1959 valientes patriotas llegaron al país por aire y mar, iniciando una batalla desigual contra las fuerzas del tirano. Muchos murieron en las montañas de Constanza, de Maimón y en la playa de Estero Hondo. Los jóvenes que fueron presos murieron torturados por los esbirros del tirano. Al final, sólo cinco sobrevivieron, dos de ellos cubanos (vivo está el héroe nacional Delio Gómez Ochoa). Algunos jóvenes criados al amparo del trujillismo, intentaron salvar a algunos compatriotas. Huáscar Tejeda, junto con su esposa, trató de convencer a funcionários del regimen y habló con Modesto Díaz, presidente del Partido Dominicano, única institución política de la época.
1959. CASA DE MODESTO DIAZ Huáscar Tejeda llegó a casa de Modesto Díaz en compañía de su mujer Lindín.Huáscar: Modesto, tú y tu hermano Juan Tomás pueden salvar a esos muchachos. Debemos ayudarlos. Trujillo los matará a todos.Modesto lo para en seco.Modesto Díaz: Mira Huáscar, ese es un asunto muy peligroso. Ten mucho cuidado con quien tú hablas de esto. Una cosa es acabar con Trujillo, pero… no creo que esos sediciosos deban ganar. No te preocupes por esos comunistas y concéntrate en tu trabajo.Ya en la calleHuáscar se dispone a salir de la casa de Modesto. Lindín, su esposa, lo ha estado esperando en el carro.Lindín: Huáscar, ¿y qué te dijo Modesto?Huáscar: Qué va… No puede hacer nada, hasta él está en desgracia. Todos esos muchachos van a morir. Oye Lindín, estoy harto de esta vaina. Si Trujillo no fuera tan abusador las cosas estarían de lo más bien.
1960. EN EL PALACIO PRESIDENCIAL Modesto Díaz y su hermano, el general Juan Tomás Díaz, habían caído en desgracia. La hermana de ellos, Gracita Díaz, era opositora de Trujillo. Cierto día fueron invitados a un almuerzo en el Palacio. Trujillo, sentado, mira con el rabillo del ojo a los hermanos Díaz. Ellos, junto a otros, están ligeramente incómodos y ya perciben que serán de nuevo humillados en público y saben porqué. Trujillo: Señores, como ustedes saben, la señora ésa, Gracita Díaz, es de los prófugos metidos en la embajada del Brasil. Ella es quien debería llevar los pantalones, porque lo que son Juan Tomás y Modesto no sirven para nada.El general Díaz hace un ademán pidiendo la palabra, sin advertir que Trujillo va a aprovechar para pararlo en seco y desconsiderarlo.Juan Tomás: Jefe, si usted me permite explicar…Trujillo: Cállese. No me venga con pendejadas. Yo los mandé a que sacaran a Gracita de la embajada, ¿y qué pasó? Nada. Pero esta vaina se acabó. Todos mis enemigos van a morder el polvo de la derrota. Cóño, yo no sé qué hago con dos blanditos como ustedes.El ambiente ya está demasiado caldeado como para intentar siquiera moverse, no fuera cosa que el Jefe lo malinterpretara y su ira se volviera aún más aplastante. La respiración de los presentes vuelve a su normalidad cuando el tirano sale intempestivamente del salón. Automáticamente, los hermanos Díaz aprovechan el momento para también salir en silencio y con un pesado sentimiento de agravio a su condición de hombres. El general Díaz había sido retirado del ejército, siendo el fin de su carrera militar. Su amargura fue mayor al saberse parte de la legión de dominicanos que habían sido utilizados, vejados y desconsiderados por Trujillo.
CASA DE JUAN TOMAS DIAZ Los hermanos Díaz entran a la casa de Juan Tomás visiblemente malhumorados. Fuman persistentemente. En el trayecto del Palacio a la casa no abrieron la boca. Pero ya en la casa dan riendas sueltas a sus reacciones ante la humillación.Juan Tomás: Está bueno de aguantar vainas… Yo no sé lo que tú vas a hacer, pero yo sí sé lo que voy a hacer, yo sí sé…Modesto: Hay que hablar con Antonio de la Maza, te lo he dicho mil veces. Acuérdate lo que sufre con el asesinato de su hermano Tavito.Juan Tomás: El Jefe que se cuide del mocano ése. Ahí la sangre pesa más que el dinero, por más que le den contratas del gobierno para comprarlo… No señor, los De la Maza se la van a cobrar a Trujillo.
1960. EN EL PALACIO DE LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA
Antonio de la Maza llega al despacho de Trujillo, quien lo saluda con un abrazo.Antonio fue oficial del ejército y dado de baja por caprichos del tirano. Pero su resentimiento y odio contra éste se originan en la muerte de su hermano Octavio, alias “Tavito”, y quien había sido acusado de la muerte del piloto norteamericano Lester Gerald Murphy, que había traído al país al intelectual español Jesús de Galíndez, y quien luego de ser secretario de Trujillo abandonó el cargo refugiándose en Estados Unidos, donde organizó una campaña contra el régimen trujillista. Secuestrado en territorio norteamericano fue traído a los pies de Trujillo, quien lo torturó hasta la muerte.Trujillo: Antonio, te mandé a llamar porque necesito que tú te encargues de la construcción de la carretera que va de Loma de Cabrera a Restauración… Antonio cierra los ojos, muerde fuertemente y los músculos de la cara quedan tensos, traga y siente el beneficio de la contrata como un veneno que cae en su corazón lacerado por la pérdida de su hermano a manos del dueño de aquellas palabras. Disimula, pues ya en su cabeza anda la respuesta ante tantas indignidades.Trujillo: A propósito, quiero recordarte lo de Tavito, un oficial ejemplar, meritorio. Ah, cuántos chismes, todavía hay gente que piensa en que la Policía tuvo que ver en su muerte.Antonio vuelve la cabeza hacia arriba, en sus adentros pide a Dios que lo ilumine. No sabe de dónde viene una mueca que se convierte en una sonrisa y logra dar una respuesta.Antonio: Nosotros no le estamos diciendo, ni tampoco lo estamos pensando…Trujillo extiende la mano hacia Antonio De La Maza.Trujillo: Mira, aquí tienes un cheque para que comiences a trabajar.
EN LA CASA DE ANTONIO DE LA MAZA Antonio llega a su casa, visiblemente indignado con lo que le acaba de ocurrir con el asesino de su hermano. Aída, su esposa, advierte la incomodidad y casi adivina.Aída: ¿Vienes del Palacio?Antonio: Mira, Aída, ya no aguanto más esta situación. Todo el mundo piensa que soy un mimado de Trujillo. Pero qué vaina me están echando…Aída: Antonio, tú tienes que hacer algo, no puedes vivir así con ese tormento…Antonio: Este maldito cheque no me sirve para nada, o mejor va a servir para algo que este pueblo va a agradecer, voy a hacer algo mucho mejor que una carretera, voy a empezar a construir otra cosa. Te lo juro, Aída, por la memoria de Tavito.Antonio: Ay, Antonio, ¿no será que tú sigues pensando en eso? Vas a desgraciar tu vida…
EN LA CARRETERA DUARTE. PROXIMO A SANTIAGO Antonio de la Maza se encuentra con Angel Severo Cabral, quien albergaba la misma actitud conspirativa contra Trujillo. Conversaban sobre Miguel Angel Báez Díaz, primo de Juan Tomás y Modesto Díaz, quien era uno de los hombres del gabinete de Trujillo, pero que se había sumado a las actividades conspirativas. Repasaban nombres como el de Salvador Estrella Sadhalá, hijo del general Piro Estrella, muy amigo de Antonio de la Maza, también sumado a los planes contra Trujillo.Antonio: ¡Qué barbaridad! Fíjate lo que le hicieron a las hermanas Mirabal. Un crimen asqueroso. A este loco ya le cogió con matar mujeres.Sadhalá: Trujillo hace mucho tiempo que se pasó de la raya, no oye a nadie, hace lo que le da la gana. Ni la Iglesia se salva. Reniega del Concordato que él mismo firmó con la Iglesia Católica. Esa Carta Pastoral cortó la luna de miel…Las masacres del regimen trujillista contra los héroes de junio del 1959, contra los del Movimiento 14 de Junio y el asesinato de las hermanas Mirabal fueron hechos que pesaron para que la Iglesia Católica, profundamente dolida, dirigiera un mensaje de protesta y clemencia, la Carta Pastoral del Episcopado Dominicano.Antonio: ¡Tenemos que hacer algo para acabar con ese loco!Sadhalá: Se está pensando en eso. A propósito, tengo otro amigo para esto, él tiene un hermano condenado a 20 años, ese es otro preso de Trujillo.Antonio: ¿Quién es? El amigo mío se llama Antonio Imbert Barrera y el hermano preso se llama Segundo.Antonio: Ese Imbert Barrera, sí lo recuerdo, trabajó en la Cédula y fue gobernador de Puerto Plata cuando la invasion del 49.Sadhalá: Anjá, ese mismo. Desde aquella vez, no sé si tú te acuerdas que hubo una confusion y muchos de los invasores quedaron vivos, entre ellos Horacio Ornes.Antonio: Sí, me acuerdo de todo eso. También me habías hablado del teniente García Guerrero.Sadhalá: Ah, sí. Amadito, tan buen oficial, buena persona, pasa por una penosa situación y está terriblemente disgustado, él y muchos jóvenes oficiales.
ENERO 1961. EN EL CUARTEL DEL SIM
El teniente Amado García Guerrero era miembro del Cuerpo de Ayudantes Militares de Trujillo, era uno de los pocos oficiales escoltas del tirano. Por esa condición era vigilado. En cierta ocasión, por sospecha, se le puso a prueba de lealtad por el Jefe, cumpliendo órdenes se presentó al despacho del jefe del SIM, el temible asesino Johnny Abbes, quien personalmente lo mandó a matar a un jovencito que era prisionero del regimen.El muchacho permanecía sentado en una silla, terriblemente golpeado. En la habitación sólo estaban Abbes, Amadito y el prisionero.Johnny Abbes: Teniente, aquí sabemos que usted anda medio disgustado con el Jefe.Tte. Amado: No. Yo lo que estoy es inconforme con que el ejército no me haya dado permiso de casarme con mi novia. Usted también se sentiría así. ¿No?Johnny Abbes: No, porque la mía no es familia de enemigos de Trujillo. Y quien es amigo de los enemigos del Jefe es un conspirador. Usted está aquí para probar su lealtad. Termine.
Amadito está tenso, la respiración se va haciendo corta. Lanza una dura mirada al siniestro Abbes, quien levanta la cabeza, lo mira con el rabillo del ojo y lentamente baja el rostro dirigiendo su funesta mirada al prisionero, recalcándole en ese gesto la orden de matar. Ahora espera la ejecución a manos del confundido oficial. El joven condenado comienza a sentir su tragedia, intenta hablar y solamente le salen suspiros, sólo eso se escucha en la habitación. En cuestión de segundos, el ruido característico de una pistola al ser sobada corta el gemido del muchado y una bala disparada rompe aquella joven vida con un tiro a la cabeza. Amadito guarda su arma de reglamento, y en ese instante siente que su paz desaparece. Su mirada no es la misma, está perdida. Oye una voz que le dice que se vaya, pero no se mueve y la voz insiste.Johnny Abbes: Teniente, le dije que ya se podía marchar, váyase. Preséntese ante sus superiores. ¡Teniente, carajo!Abbes lo agarra por un brazo para sacarlo de su despacho. Amadito hace un movimiento brusco y se suelta. Sus miradas chocan y el temible asesino siente que aquel joven oficial está alterado, por lo que cambia de táctica.Johnny Abbes: Por favor, teniente…Amadito sale del despacho, va aumentando el paso hasta salir finalmente del edificio que alberga al SIM. Quisiera gritar, se contiene y finalmente sentencia.Amadito: Juro, aunque sea lo último que haga en mi vida, Dios perdóname, no soy asesino… Qué han hecho conmigo, Virgen de la Altagracia, maté, maté, Dios del cielo, ayúdame… Ya sé, eso es lo que haré. Voy a usar la próxima bala para terminar con ese criminal. Trujillo, te lo juro…
EN LA CASA DE JUAN TOMAS DIAZ Reunión conspirativa. Junto a Juan Tomás están Amadito y Pedro Livio Cedeño, también oficial del régimen caído en desgracia por sospechas del tirano.Pedro Livio: Juan Tomás, tú sabes mi posición con relación a Trujillo. Ese mierda está jodiéndonos a todos.Amadito: Fifí Pastoriza piensa lo mismo.Pedro Livio: ¿Ese no es Roberto…?Juan Tomás: Sí. Roberto Pastoriza y Huáscar Tejeda ya están con nosotros.Pedro Livio: ¡Ah, caramba! Pero a ellos les dieron varias obras del gobierno. Coño, aquí hay mucha gente disgustada…Juan Tomás: Te digo que esos dos ingenieros no están ciegos. Y están dispuestos a jugársela.Pedro Livio: Eso mismo, gente con cojones para acabar con esta vaina. Ah, y me enteré que también se sumó a nosotros Imbert Barrera. ¿Qué tú vas a hacer con él Juan Tomás?Juan Tomás: No sé, de eso que se ocupe Antonio, talvez vaya en el grupo de acción, pero no es seguro.Ante la respuesta Amadito y Pedro Livio se miraron, luego advierten que Juan Tomás está pensativo y tratan de cambiar el tema. Juan Tomás se refería al grupo de combate que eliminaría a Trujillo. Hasta ese momento el grupo fue formado, en principio, por todos los hermanos De la Maza, además del español Manuel de Ovín Filpo, Tunti Cáceres, Pedro Livio Cedeño, Salvador Estrella Sadhalá, Huáscar Tejeda, Roberto Pastoriza y el teniente Amado García Guerrero. Y quienes ya estaban realizando prácticas de emboscada militar.En ese instante entra Antonio de la Maza.Antonio: Claro que hay hombres, buenas noches, caballeros. Lo que dice Huáscar es verdad, pero no escuché todo, ¿cuál era el tema?Modesto: Qué tal, Antonio. Planteaba que después de eliminar a Trujillo, ¿quién gobernaría? Es simple, lógico, este complot debe tener un sentido político, debe traducirse en un golpe de Estado con un plan que satisfaga nuestras aspiraciones dentro de un contexto político aceptable, conservador, democrático. Fíjense, aquí hay muchos grupos trujillistas y ya hemos visto que existe el embrión de una oposición fuerte que trabaja en silencio, subrepticiamente. Nadie puede con Trujillo, ni la OEA ni los norteamericanos que lo pusieron ahí.Juan Tomás: Ya hemos visto cómo se burla de todo el mundo, puso a un títere, a Joaquín Balaguer, como Presidente y asimismo sigue dando órdenes. Necesitamos un alto jefe militar. Hemos estado analizando la situación, quién puede ser, se habló de Luis Amiama Tió para que tanteara a Pupo Román. Fifí Pastoriza: Ahí sí, con Pupo estaríamos del otro lado.Antonio: No cantes victoria, Fifí. Tranquilo. Dime, Modesto, ¿cuándo hablarán con el general Román?
EN LA CASA DE PUPO ROMAN
Conocido como Pupo, se trataba del general José Román Fernández, el militar de mayor rango después del Generalísimo Trujillo. Emparentado con la familia Trujillo por haber contraído matrimonio con una sobrina del tirano, sin embargo sufría los excesos y autoritarismo del Jefe. Enrolarse en el complot le fue posible debido a su entrañable amistad con Luis Amiama Tió, de quien era compadre. Tió habría comentado con Pupo su descontento del regimen, siempre en privado. Pero la conversación definitiva se produjo en una hacienda de Pupo, pocos días antes del 30 de mayo.Pupo Román: Nunca me había visto en esta situación, con tantas deudas. Me está matando ese préstamo del Banco Agrícola y el Jefe parece que disfruta eso, el otro día le pedí que me ayudara hasta que yo pueda resolver y pagar, pero se hizo el que no me oyó. Coño, cuánta humillación.Tió: Te entiendo, ya pasé por eso. Sin embargo, tú con la posición que tienes deberías tener mayor suerte.Pupo: ¿Dónde tú crees que vives? Trujillo da y quita todo aquí, si él quiere tú te jodes en un pestañar, no mi querido Luis, parece que la vejez le está cogiendo con hacer más maldad, goza todo lo mal que la pasamos, incluso quienes le servimos. Disfruta que tú no te imaginas, yo que lo veo todos los días sé lo que pasa, cómo se ríe del mal ajeno. Primero él, y los demás que se jodan, que se los lleve el mismisimo diablo.Tió: Podrías ocupar su lugar. Te voy a confesar lo siguiente y si no estás de acuerdo te pido que en honor a nuestra amistad me guardes el secreto.Pupo: No, no, no, espera. ¿No me digas que tú también estás…?Tió: ¿Conspirando? Sí, y no sólo yo, te asombrarías de la cantidad de gente con la que estoy.Pupo: ¿Por qué me dices esto? ¿Tú te estás volviendo loco?Tió: Te lo digo porque te necesitamos.Pupo: ¿A mí?Tió: Compadre, esto es muy serio, no es cosa de muchachos, ni estoy loco, estoy igual que tú desesperado con esta situación. Tú no quieres este régimen, ¿o estoy equivocado?Pupo: No, no estás equivocado compadre. ¿Quién más sabe que estamos hablando de esto, de lo que tú propones?Tió: Hay mucha gente valiosa, es una necesidad patriótica…Pupo: ¿Quién? Dígamelo o cortamos aquí mismo el tema…Tió: Juan Tomás, Modesto…Pupo: ¿Los hermanos Díaz?Tió: También Salvador Estrella Sadhalá, Pedro Livio Cedeño…Pupo: Ya está bueno de nombres. Ahora, ¿qué hay de los norteamericanos?Tió: Hay contactos. Después de la condena de la OEA, Trujillo se quedó sin el apoyo de los norteamericanos, está como la arepa. Nosotros ya estamos hablando de un golpe de Estado.Pupo: ¿Y ustedes creen que hay condiciones para darle un golpe de Estado a Trujillo?Tió: Por supuesto. Claro, habría que ir más lejos…Pupo: Hablemos claro. Un golpe de Estado sólo da resultado si Trujillo muere y todos sus familiares son exiliados, ya sus hermanos hay que hacerlos presos o sacarlos también de aquí, eliminar todo el aparato represivo, el SIM, Johnny Abbes…Tió: Estamos de acuerdo. Pero las condiciones, éste estado de cosas, él mismo se las buscó. Cometió muchos errores. Ese atentado al presidente venezolano, Rómulo Betancourt, ahora romper con la Iglesia Católica, la OEA presionándolo con sanciones… aquí no se sabe lo que va a pasar, a Trujillo se le están cerrando todas la salidas.Pupo: ¿Cuál es el plan de ustedes? ¿Qué esperan ustedes de mí?Tió: Bien. Una vez desaparecido Trujillo, se crearía una Junta Cívico-Militar encabezada por ti. Pupo, es una necesidad patriótica. ¿Tu trabajo? Mantener el control del ejército. Bueno, ¿entonces podemos contar contigo?Pupo: Dos condiciones. Debo estar al tanto de cada paso del complot.Pupo Román hace un largo silencio. Tió no habla nada, apenas espera que diga su otra condición, casi lo adivina cuando el general menciona con firmeza extrema la demanda que suena como una sentencia.Pupo: No me muevo hasta no ver con mis propios ojos el cadáver del Generalísimo Rafael Leonidas Trujillo Molina.El general citó al tirano con el grado militar, nombres y apellidos. Lo hizo casi deletreando cada sílaba. In crescendo. Mirando fijamente a su interlocutor. Tió movió ligeramente la cabeza, con aquel gesto característico de afirmación. Sus manos diestras se acercaron lentamente hasta alcanzarse una a la otra, apretándose fuertemente. Ambos pronunciaron la palabra siguiente como si la hubiesen practicado muchas veces:Pupo/Tió: ¡Hecho!
EN LA FINCA DE PUPO ROMAN
En la fiesta de cumpleaños de Pupo Román estaban varios de los complotados para derrocar a Trujillo y su régimen. Presentes estaban Pupo, su esposa Chana y sus hijos; Modesto, Juan Tomás, Miguel Angel Báez Díaz, Amiama Tió, algunos familiares de los conspiradores y convidados de confianza. Alguien coloca un disco y se inicia el merengue “Salve San Cristóbal”, algunas parejas dan los primeros pasos y la música es cortada. Es Pupo el de aquella acción.Pupo: Perdónenme. Es que ya la hemos oído mucho. Vamos a poner otro merenguito bastante bueno, dedicado a mi amigo Juan Tomás.Se escuchan las cadenciosas notas musicales del merengue “Compadre Pedro Juan”.Pupo: Hay que variar la música…Se le acerca el grupo de complotados.Juan Tomás: Claro Pupo. Hay que variar la música. Tiene mucho tiempo. Ya es hora.Modesto: Felicidades Pupo. Me gustaría celebrarlo contigo como Presidente algún día. Tenemos buenas noticias: la CIA está cooperando con nosotros. El cónsul norteamericano dice que su gobierno acepta que seas tú el sucesor de Trujillo…Pupo: ¿Cómo?Juan Tomás: Por supuesto, en una eventual desaparición del Jefe. En realidad esa fue nuestra única propuesta, pues no queremos a más nadie en ese puesto.Pupo: Baja la voz.Miguel Angel Báez Díaz inicia el “cumpleaños feliz…” Era uno de los más cercanos colaboradores de Trujillo, pero también se había colocado del lado contrario y trabajaba en el complot subrepticiamente. La simulación era su mejor arma y la dispuso a favor del complot vigilando cada paso del Jefe. Por un instante, Pupo recordó el momento más amargo que le había tocado vivir. Cuando visitó el lugar donde habían sido asesinadas las hermanas Mirabal.1960.
Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron asesinadas por orden del tirano el 25 de noviembre del 1960. Semanas después del asesinato a manos de esbirros del tirano, Trujillo visitó el lugar en compañía del general Pupo Román.Trujillo: Entonces, fue por aquí que cayeron las Mirabal. Lamentable. Un horrible accidente que los enemigos del régimen me atribuyen.Nadie dijo nada. Pupo Román apretó los labios. Conocía ese tono de Trujillo. Entendió que decir algo, cualquier cosa, aun corroborando lo que decía Trujillo, sería malinterpretado. Aquel tono del tirano era inconfundible, pues hablaba en voz alta y no esperaba la opinion de nadie, apenas el silencio cómplice.
EN LA CASA DE PUPO ROMAN
Obviamente, siendo una operación militar el cerco y eliminación de las tres hermanas Mirabal, Pupo era uno de los sospechosos del crimen. Se desahoga con su hijo José René, también militar.Pupo: Si es así como Trujillo quiere mantenerse en el poder, que no cuente conmigo.José René: ¿Pero fue o no fue un asesinato?Pupo: Un asesinato cruel, bueno todos los asesinatos son crueles, pero éste… Mi hijo, tú sabes que él es un criminal, un loco, un sicópata… Bueno, pero aquí ya las cosas no serán más las mismas… Trujillo y su régimen están en el principio del fin.José René: ¿Qué usted quiere decir con eso, papá? El principio del fin…Pupo: Olvídalo. Déjame solo, quiero pensar. Cuántas intrigas, Dios mío. CASA DE MODESTO DIAZ Modesto Díaz ya se perfilaba como el líder ideológico del complot, aunque era político conservador. Nueva reunión conspirativa con Modesto, Juan Tomás, Pedro Livio, Huáscar Tejeda y Fifí Pastoriza.Modesto: Bien, caballeros, tratemos el aspecto político…Juan Tomás: Sí, sí, sí. Hay que quidarse de los comunistas.Modesto: Ese fue el problema de Cuba, acabaron con Batista y cuando creen que las cosas van bien, Fidel Castro se declara comunista, cambian una dictadura por otra, eso no puede ocurrir aquí…Pedro Livio: Ese es un problema de ellos, lo cierto es que si tuviéramos a un Fidel Castro, a un Ché, fuéramos lejos ya… Y fíjense que ya ese Fidel anduvo por aquí cuando vino a reparar el barquito con que desembarcó en Cuba.Huáscar: Permítanme, yo creo, quiero decir que ya estamos desviándonos del tema, ¿no creen? Aquí el problema no es Fidel Castro, o el Ché, que si los comunistas, qué se yo, pienso que debemos concentrarnos en acabar con Trujillo. No necesitamos ni Ché, ni Fidel, aquí hay hombres… La CIA y el plan político militar
PRIMERA SEMANA DE MAYO 1961. CASA DE JUAN TOMÁS DÍAZ.
Olga Despradel de Cedeño, Cristiana de Díaz (Chana), Urania de Estrella, Aída de De La Maza conversan en la cocina de la casa. Olga es la esposa de Pedro Livio, Chana de Juan Tomás, Urania es de Estrella Sadhalá y Aída de Antonio de la Maza.Chana: ¿Quiere decir que no aceptas, Olga?Olga: No es lo que piensas. Fíjate, Chana, mi condición no es para andar por ahí como si nada, no me estoy sintiendo muy bien.Urania: Pero por fin, ¿cuántos meses tienes?Olga: Cinco, más o menos. Ven acá, ¿y qué es lo que esos hombres hablan tanto?Aída: ¿Y tú no sabes, no me digas que Pedro Livio aún no te contó nada?Chana: No seas indiscreta, Aída.Olga: ¿Indiscreta? A no, ustedes me van a decir ahora mismo qué está pasando.Mientras, en la sala de la casa se desarrollaba el tema que Olga aún no conocía.Modesto: Claro, la confianza es primordial. Debe ser mutua. Ya no es simplemente por motivos personales. Ahora es un golpe de Estado con todas las de la ley.Pedro Livio: Con Pupo de este lado se multiplican nuestras expectativas.Modesto: Exactamente. Se multiplica el efecto conspirativo. El proyecta seriedad y confianza. A propósito, ¿qué hay de Guarionex Estrella y Salvador?Sadhalá: Pueden contar con el apoyo de mi hermano.Antonio: ¿Pero él controla bien la brigada de La Vega?Sadhalá: El me lo aseguró. Por lo menos, él está con nosotros. El dice que el hombre tiene que desaparecer de este mundo antes de entrar en acción.Tió: Definitivamente, eliminado Trujillo, es mucho más fácil tomar el control de los cuarteles y obtener el apoyo de las brigadas.Antonio: ¿Y ya se decidió quién se encargará del Johnny Abbes?Tió: Pupo dice que lo colgará de la estatua de Colón. Señores, a mí me parece que todo va demasiado bien. Nada es perfecto y aquí algo fallará. Yo creo que debemos hacer aquel pacto. Si nos descubren nos cortan pedacito a pedacito con navajas de afeitar.Antonio: Aunque nos descubran, de cualquier manera se va Trujillo, lo que nosotros tenemos que hacer es apresurar el paso y acabar con todos ellos o ellos acaban con todos nosotros.Tió: Los Trujillo creen que todo se lo debemos a ellos. Un fallito y todos nos vamos en fila.Antonio: Talvez el plan del golpe de Estado falle, supongamos que falle, anjá, falló, ¿y? Que falle. Lo que no debe fallar es que le arranquemos la cabeza a ese hombre. Y la idea que más me gusta es la de Amadito y Huáscar.La idea consistía en elaborar un plan para emboscar a Trujillo con persecución de vehículos en la avenida George Washington (malecón). Una emboscada sorpresa desde varios ángulos cerrando todas las vías de escape y el ataque con fuego desde un solo angulo. Si salía ileso, habría una segunda emboscada. Amadito explica su idea.Amadito: El objetivo sale martes y jueves por la avenida hacia San Cristobal. Viaja con el teniente Zacarías, solo. Ya se dio la orden de que la escolta no lo acompañe…Sadhalá: Espera, espera, repite eso… lo de la escolta.Amadito: Yo oí cuando le dijo al general Arturo Espaillat que retiraran la escolta, sin embargo yo creo que ellos están pensando en ponerle hombres vigilando sin que Trujillo se dé cuenta.Antonio: No sea pendejo, ahora él se siente bien seguro.Pedro Livio: Cuánta confianza.Amadito: El asunto es que ahora es muy posible que la emboscada sea más efectiva, sin necesidad de enfrentarse a ninguna escolta.Antonio: Carajo, es ahora o nunca.Modesto: Bien, todas las condiciones se están dando. Evidentemente este plan es sencillo, muy espectacular, pero simple.Huáscar: Muy simple, pero muy efectivo. Parece de película, persecusión y ataque como hacen los pandilleros de Chicago. Vamos a ponerle un nombre “El plan de la avenida”…Juan Tomás: Sí, ése está bien, hay que diferenciarlo de los otros.Antonio: Hay que hacer más prácticas, afinar la logística, las armas, los vehículos, prácticas de tiro.Juan Tomás: Bueno, yo los invito a la finca el próximo fin de semana, allá pueden tirar sin problema. Fifí y Huáscar recortaron las escopetas y hay que probarlas, además invitaremos a Ovín Filpo para que revise esos cortes.
EN LA FINCA DE JUAN TOMÁS DÍAZ Antonio de la Maza y su hermano Ernesto habían aportado dos escopetas nuevas semiautomáticas. Fifí Pastoriza y Huáscar Tejeda las habían recortado. Habían pocas armas porque el arsenal prometido por la CIA no había llegado. Presentes están Antonio, Juan Tomás, Fifí, Huáscar y Manuel de Ovín Filpo. Antonio dispara varias veces, pero no se siente muy convencido.Antonio: Prueba tú, Huáscar, a mí no me convence.Huáscar dispara con una de las escopetas. Luego dispara con la otra.Huáscar: Esta está mucho mejor. ¿Qué te parece, Ovín?Ovín reflexiona un instante, examina las escopetas, mide la distancia y los cortes en el cañón de cada una de las escopetas.Ovín: Tres cosas. Primero, los cañones deben estar más cortos, pero deben ser cortados con técnica, éstos están ‘mochao’. Segundo, debe ponérsele más pólvora a los cartuchos, porque éstos fueron hechos para tirarles a palomas, yo me ocuparé de eso, no se preocupen… Fíjense que los perdigones se agolpan demasiado cerca y así no son efectivos a poca distancia, tienen que abrirse más…Antonio: ¿Y la tercera cosa, cuál es?Ovín: Bolas, grandes…Antonio: No jodas que aquí todo el mundo tiene cojones… ¡Acaba!Ovín: Me refiero a bolas de acero, no perdigones, tenemos que cambiar los perdigones por bolas de acero de rodamiento, bolines…Juan Tomás: No va a quedar nada de Trujillo…Ovín: Hombre, ¿y no es eso lo que hay que hacer? Que desaparezca.Juan Tomás: Bueno, pero aún así necesitamos las ametralladoras que ofreció la CIA.Antonio: Esos yanquis están con muchas monerías con las ‘jodías’ ametralladoras esas. Con o sin ellas le vuelo la cabeza a ese hombre. ¿Qué se creen los gringos esos, que con esas pistolistas que dieron es suficiente? No ombe, ¡no sea tu pendejo!Juan Tomás: Bueno, pero ellos están cumpliendo, las ametralladoras van a entregarlas en cualquier momento…Huáscar: A mí me parece que eso de promesa, que va, de ahí no pasa…Antonio: Pendejo el que se la cree, mira ahí están más interesados en tumbar a Fidel Castro que a Trujillo…Juan Tomás: Hay que conservar la calma, nos estamos poniendo muy nerviosos.Antonio: ¿De qué tú estás hablando? Aquí nadie está nervioso, por qué hay que estar nervioso, aquí no hay pendejos.Juan Tomás: ¡Tú estás muy tenso!Antonio: ¿Yo? ¡Qué carajo éste…!Juan Tomás: ¡A mí no me eches carajo! En esta vaina todos estamos metidos hasta aquí…Antonio: Lo que pasa es que te estás apendejeando.Ernesto: ¡Antonio!Juan Tomás: No te creas el pato macho del grupo, ¡tus cojones no pesan más que los mios! Huáscar: ¡Juan Tomás, Antonio…!Ovín: Guarden esa rabia para Trujillo.Antonio: Déjame decirte una cosita. No soy el pato macho. Lo que pasa es que tú defiendes mucho a los gringos, tú y Modesto creen todo lo que ellos les dicen. Que un día vienen las armas, pero que hay que actuar con cautela, que nos aguantemos. ¡Coñazo! ¿Pero a quién es que Trujillo tiene ‘jodíos’?Juan Tomás: Es por tu bien y el del grupo, hay que cuidarse…Antonio: ¿Cuidarme de qué? Yo, ya estoy muerto. A ese señor lo mato con lo que sea, en cualquier momento, saben… Por mí que nadie se preocupe, ya yo viví lo que tenía que vivir y sólo espero ese momento para vengar a Tavito, a ninguno de ustedes le mataron un hermano…Juan Tomás y Antonio estaban irritados. El tiempo avanzada y el plan no. Los norteamericanos hablaban de posponer el complot. La CIA creía que no era oportuno eliminar a Trujillo en momentos en que se planeaba la invasion de Bahía de Cochinos, en Cuba. Era un secreto a voces que el desembarco de un ejército financiado, organizado y entrenado por el gobierno norteamericano se daría en ese abril del 1961.
EN LA CASA DE SIMÓN THOMAS STOCKER
Dos norteamericanos estaban en la conjura. Stocker y Lorenzo Berry, muy conocido como Wimpy por una ferretería que tenía con ese nombre en la Bolívar esquina Pasteur, al lado del colegio El Apostolado, lugar encubierto de la CIA, y muy usado por el agente Lear B. Reed, jefe de los espías encubierto como estudiante de geología. Wimpy, que había llegado al país para entrenar pilotos dominicanos, recibió el cargamento de armas y se lo entregó a Stocker.Wimpy: Here it is all of what they sent (Aquí está todo lo que enviaron).Stocker: How “all”? (¿Cómo que todo?)Wimpy: Mister Reed told me that the weapons and grenades promised will be sent (El señor Reed me dijo que luego se enviarán las armas prometidas y las granadas).Stocker: What do you have there? (¿Qué tienes ahí?)Wimpy: The weapons that were possessions of the security of the embassy (Las armas que eran de posesión de la seguridad de la embajada).Stocker: The Dominicans will not accept (Los dominicanos no lo van a aceptar).Estaba en lo cierto. Stocker contactó a Angel Severo Cabral, uno de los más comprometidos conspiradores.Severo: Tres carabinas M-1 y municiones… ¿Ese mister Reed dijo que es todo?Stocker: Sí. Orden de la CIA. Las otras armas después.Severo: Pero ustedes están equivocados, me parece, yo no sé cómo se manejan…Stocker: También yo no conocer el plan, yo sólo ayudar, sólo hacer eso, preguntar and mister Wimpy and mister Reed.Severo: ¡Tremenda noticia! Vaya con la montaña de armas que iban a enviar. Deje que se enteren los otros. No es bueno que usted vaya, porque esto, fíjese, yo conozco mi gente, se van a sentir burlados.Stocker: Un momento, señor Severo, hasta aquí mi ayudar. La CIA tener problema, el fracasar de Bahía de Conchinos ser golpe grande. Yo entender que por el momento no habrá más apoyo militar. Ok?Esas armas fueron entregadas el 17 de mayo del 1961, pero posteriormente la CIA envió una contra-orden de no facilitarlas. Ahora se inician las contradicciones entre el gobierno de Kennedy y los comandantes del complot contra el Jefe. Agrias discusiones se producían entre el Cónsul General norteamericano, Henry Dearborn, y los conspiradores. En esos días el gobierno norteamericano había cambiado de planes con respecto a la eliminación de Trujillo. Pero los líderes del complot continuaban con el desarrollo del mismo.EN EL MALECÓN El 24 de mayo Antonio de la Maza cumplía años. Lejos de celebrar, estaba más pendiente de la trama. A principios del 1961 había comprado un potente vehículo marca Chevrolet de 350 caballos de fuerza con ocho cilindros en línea, con el objetivo de usarlo en el plan de persecución. Ese día fue a probarlo con el señalado para manejarlo, Tunti Cáceres, muy diestro al volante, y los acompañó Huáscar Tejeda. Ya en el malecón esperan que haya poco tránsito.Tunti al volante, Antonio a su lado y Huáscar atrás.Tunti: Bien, vamos a apagarlo, ahora encenderlo. ¡Ah! De sentir la llave prende. Caramba, ruge como un león, parece una fiera.Huáscar: Date gusto, éste es de los Chevrolet que usa la policía en Nueva York. Nuevecito.Antonio: Acuérdate lo que te dije. Arranca, haces zigzag dos o tres veces, apagas y enciendes las luces dos veces y luego frenas, y al frenar controla el guía para que te pongas en sentido contrario al que venías. ¿Está claro?Tunti: Claro, claro. Está fácil.Antonio: Arranca. Eso. Ahora aumenta a 150 kilómetros. Ve dando zigzag. Asimismo. Prueba luces. Pestañéalas. Mantenlo ahí, déjame buscar posición de tiro. Ahora frena, ¡rápido! ¡Mantén el control!Tunti: Sí, sí, sí, allá va.Al frenar con fuerza, las gomas dejan una larga marca negra en el pavimento.Tunti: ¡Coooño, qué buen carro! Tremendo.Antonio: Retrocede y hazlo de nuevo.Huáscar: Verdaderamente, Amadito dio en el clavo, no hay duda que va a resultar…
EN LA CASA DE ANTONIO DE LA MAZA Aída está preparando los festejos del cumpleños de Antonio cuando éste llega acompañado por Huáscar y Tunti.Aída: ¡Oh! Antonio, ven mi amor, que te tengo una comida de sorpresa. Tunti, tú siéntate por aquí, y Huáscar y Lindín de este lado.Lindín: Y qué le van a regalar, hay perdonen…Aída: ¿Qué tú quieres, mi amor?Antonio los mira a todos y hacia atrás, como percatándose de que nadie más va a oír su deseo.Huáscar: Bueno, ¡El hombre desea algo grande!Todos ríen, menos Aída, que advierte el semblante atormentado reflejado una vez más en la cara de Antonio. Conoce al dedillo a su esposo. Intenta sonreír para avivar el momento, y es entonces que Antonio menciona aquellas palabras lapidarias. Y las pronuncia como para sí mismo, pero en voz alta.Antonio: El mejor regalo sería el cadáver de Trujillo.
EN EL CARRO DE HUÁSCAR TEJEDA Huáscar y Lindín ya se dirigen a casa. En el camino, Huáscar va comentando cosas, pero Lindín sólo lo mira. Huáscar conoce aquella mirada. Ella lo mira y él se hace que no entiende. Lindín resuelve preguntar directamente.Lindín: Huáscar, ¿qué es lo que está pasando?Huáscar: ¿Cómo que qué es lo que está pasando? Pero tú no me estás atendiendo, yo habla y habla, y ella ni caso me hace.Lindín: Ay, Huáscar, nos conocemos. Tú sabes muy bien de qué te estoy hablando. Pero si no lo sabes, yo te lo voy a poner más claro. Tú y Fifí practican al tiro más de la cuenta. No sales de una bendita reunión, cuando no es con Antonio de la Maza es con Juan Tomás Díaz o con Tunti. Y no es la primera vez que yo oigo hablar a Antonio como lo hizo hoy. Tú estás en algo, Huáscar.Huáscar: No ombe, Lindín, ahora te da con imaginarte cosas.Lindín: No creo, no. Pero tú no oíste cómo Antonio me dijo el otro día “Lindín, ese hijo que vas a tener nacerá libre”, y que yo sepa él no estaba bebiendo. Y mira lo que dice hoy, y con la cara que lo dice… Ay no, aquí está pasando algo, nadie me lo quita de la cabeza, así que háblame claro, que yo no soy una idiota.Huáscar: Qué cosa ésta. Después hablamos de eso…Lindín: Cómo que después, no señor ahora, después es después. Pero es verdad, ahora tú andas con secretos con tu mujer, la mamá de tus hijos… Por fin, ¿qué me vas a decir?Huáscar conduce, mira a Lindín y ella con su gesto de cara esperando, con los ojos bien abiertos, los brazos cruzados, moviendo las cejas, alisando el pelo… Huáscar cree que haciendo silencio gana tiempo, vuelve y mira y percibe que definitivamente va a tener que hablar, pero hablar la verdad. Así que detiene el carro a un lado. Lo apaga, mira hacia los lados. Y Lindín ahí, a su espera, de modo que resuelve hablar.Huáscar: Mira, Lindo, Trujillo va a morir pronto.Lindín: Ay, Huáscar, no me vengas con la misma canción. Desde cuna me la están cantando y la cosa sigue igual. Con ese cuento es que siempre me han dormido.Huáscar: Oyeme bien, lo vamos agarrar en la avenida. Ya es cuestión de días. En cualquier momento… ¿Por qué tú pones esa cara de “yo no te creo”? El plan es una emboscada, un miércoles o un jueves cuando se dirija a la Casa de Cahoba. Antonio ce la Maza es el jefe del grupo que ajusticiará a Trujillo.Lindín: ¿Ajusticiar o matar? Yo entiendo que comoquiera es una vida de Dios…Huáscar: En este caso matar o como tú quieras llamarle se trata de un acto de justicia por sus crímenes. Las hermanas Mirabal, por ejemplo.Lindín: Está bien, como ustedes digan, pero eso es un asunto muy serio…Huáscar: Nuestro hijo va a nacer libre, Antonio dijo bien, nos vamos a librar de este loco, ademas ya nadie lo quiere…Lindín: ¿Que nadie lo quiere? Ahí sí que te equivocas, medio país daría su vida por Trujillo, así que mira bien en lo que tú te metes, tú tienes una familia, Huáscar.Huáscar: Mi familia no vivirá lo que nosotros hemos vivido, lo mismo dice Fifí, Pedro Livio, Juan Tomás, Modesto…Lindín: Ay, no me menciones nombres, no quiero oír más nada. Mientras menos sepa, mejor. ¡Ay, Virgen de la Altagracia!Huáscar: Como tú ves, éste no será el mismo cuento de siempre. ¿Me crees ahora? Pero habla, dime algo. No te quedes ahí con esa cara de espanto y muda…Lindín: ¿Y si algo sale mal, dónde se van a meter?Huáscar: Pero es que nadie tiene que esconderse. Lo hemos planeado muy bien. Pero parece que tú no entiendes, esto es un golpe de Estado planificado, no hay que esconderse. Nadie sabrá jamás quién mató a Trujillo.Lindín: ¿Que no? Aquí, en este paisito se sabe todo, mi hijo. Pero ya, no me hables más de eso, que yo estoy muy nerviosa. Yo no sé para qué me puse de pendenciera a preguntarle eso a este hombre. Que Dios nos proteja.Huáscar: Yo sabía que te ibas a poner así, embarazada como estás es lo menos que yo podía hacer, pero es que tú preguntas mucho, Lindín. A ti no se te puede esconder nada. Eso sí, paciencia.Lindín: Nada más por las Mirabal me alegraría que se haga justicia, ¿tú sabes lo que es eso? Matarle tres hijas a una madre, eso no tiene perdón de Dios.Huáscar: Se hará justicia, mi amor, no te apures.
EN LA CASA DE STOCKER Antonio de la Maza y Juan Tomás Díaz tienen un nuevo encuentro con Stocker, esta vez en la casa del ex-marino norteamericano y hasta hacía unos meses ex-colaborador directo de la Central de Inteligencia Americana (CIA).Stocker: Mister Henry Dearborn estar con la orden del Presidente Kennedy, Trujillo deber estar fuera del poder.Juan Tomás: Fuera del poder, quiere decir eliminarlo, ese es el acuerdo y por lo menos de eso es que hemos estado hablando todo este tiempo. Matar a Trujillo, ¿no es así?Stocker: Bueno, sí, pero el Consul norteamericano no estar en control, mister Reed es quien recibir y dar orden de Central Inteligency American.Juan Tomás: Qué es eso de bueno, sí, pero… Ya sabemos quién da las órdenes, ese agente Reed está poniendo muchos peros.Antonio: ¿Y las armas?Stocker: Bueno, sí, esas armas ellos prometieron. Yo dar a Severo Cabral las primeras.Juan Tomás: Parece que no nos estamos entediendo bien. Las armas vienen o no vienen, también las granadas… No tenga miedo, díganos lo que sabe, es por eso que estamos aquí.Stocker: OK. OK. Sinceramente, no saber. Ah, disculpen, querer un drinker?Antonio: No.Juan Tomás: No.Stocker: Buenno, bueno… Eh, yo recomendar paciencia. Kennedy, el Departamento de Estado, la CIA, todos entender problema dominican. En Washington tener mucho problema, el comunismo en Cuba, fracasar Bahía de Cochinos. Después de Trujillo, no poder tomar el poder grupos enemigos… Washington tener preocupación… Efectivamente, el desembarco de “Bahía de Cochinos” en Cuba, el 17 de abril del 1961, con el objetivo de sacar a Fidel Castro del poder habia fracasado. Juan Tomás: Nosotros empeñamos nuestra palabra. Hicimos un acuerdo con la CIA. Antes no había dudas con relación a nosotros. A qué vienen esas preocupaciones, usted debe saber algo… No, espera Antonio, no te vayas, sientate ahí, Stocker tiene que decirnos lo que sabe…Antonio: Juan Tomás, tú sabes bien lo que está pasando. Si no eliminan a Fidel Castro, cómo van eliminar a Trujillo sin saber si no va a subir otro igual que Fidel, que los engañe después que llegue al poder… Eso está claro… No es así, Stocker?Juan Tomás: ¿Es eso? Es por eso que no entregan la armas y las granadas? ¿Es por eso que nos esquivan, que no quieren hablar con nosotros directamente?Antonio: Al día siguiente de entregarnos aquellas armas, ya estaban preguntando que dónde las teníamos. Pues mire, Stocker, esas armas las tengo yo, y ando armado con una ametralladora en el carro.Stocker: No poder visitar mi casa con armas. Es peligroso.Antonio: Juan Tomás, quédate tú si quieres, yo me voy… ¡No sea pendejo, estos yanquis de mierda, hijos de la gran puta!.Stocker: Usted entender señor Díaz, mister Dearborn estar en posición compleja. Estados Unidos no poder ser socio con crimen política…Juan Tomás: Stocker, no me venga con eso ahora. Ustedes están metidos hasta aquí con todo lo que viene pasando. No insulte mi inteligencia. Ah, y en todo caso es ajusticiamento… Antonio, espérame.Stocker: Ustedes estar nervioso, desesperación no ser bueno…Juan Tomás: Usted tiene mucho tiempo viviendo aquí y sabe cómo están las cosas, no se puede ni respirar, Stocker. Somos nosotros los dominicanos quienes tenemos ese enema, no los norteamericanos. Ah, dígale al Cónsul que no hay problema, los dominicanos podemos resolver este asunto con o sin la ayuda de ustedes.

Muerte de Trujillo. Antecedentes.

Silla Eléctrica.

Trujillo monopolizó el aspecto económico del país y las principales empresas industriales, el sistema bancario, las mejoras en las tierras así como la industria azucarera (salvo los ingenios de la familia Vicini y el Central Romana) pasaron a sus manos particulares; también se apropió de parte del comercio tanto nacional como del exterior. Trujillo monopolizaba la producción de alcohol, las fábricas de alimento para ganado, los principales sectores de la producción manicera, poseía compañías de créditos (Banco Popular de Crédito); la Fábrica de Baterías Dominicanas, la Industria Nacional del Vidrio, Café Dominicano, C. por A., Ganadería Industrial Dominicana, Compañía Anónima Tabacalera, Chocolatera Industrial Dominicana, Compañía Dominicana de Fósforos, Sociedad Industrial Dominicana, Gases Industriales Dominicanos, Industrial Lechera, Laboratorio Químico Dominicano, Minerales Dominicanos, C. por A., Compañía Dominicana de Aviación, Flota Mercante Dominicana, Petrolera Dominicana, Pinturas Dominicanas, Sacos y Tejidos Dominicanos, Sal y Yeso Dominicanos, C. por A. Compañía de Seguros San Rafael, C. pro A., Fábrica Dominicana de Calzado, C. por A., así como el negocio de mármol y de madera, etc. En los últimos años de la tiranía trujillista se incrementó el número de persecuciones y asesinatos, se establecieron centros de tortura en varios puntos del país. En esta última etapa del régimen se destaca de manera especial la muerte, el 25 de noviembre de 1960, de las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal Reyes, asesinadas en compañía de su chofer Rufino de la Cruz Disla cuando regresaban de visitar a sus esposos, encarcelados por razones políticas en Puerto Plata. La atmósfera en el país era prácticamente irrespirable.

General Imbert Barreras y Luis Amiama Tio

Finalmente, la noche del 30 de mayo de 1961, Trujillo fue ultimado a balazos en la Ave. George Washington, víctima de una emboscada en la que se destacaron Modesto Díaz, Salvador Estrella Sahdalá, Antonio de la Maza, el Teniente Amado García Guerrero, Manuel Cáceres Michel (Tunti), Juan Tomás Díaz, Roberto Pastoriza, Luis Amiama Tió, General Antonio Imbert Barreras, Pedro Livio Cedeño, Huáscar Tejeda y otros.

LA MUERTE DE TRUJILLO EXCLUSIVA

Nueva versión sobre los hechos de la noche del 30 de mayo de 1961

Documento inédito sobre la muerte del tiranoZacarias de la Cruz, su chófer militar, dijo que Trujillo pudo salir del coche con vida y murió disparando contra los ajusticiadores Zacarías de la Cruz, el chófer militar de Trujillo la noche del 30 de mayo, narró su versión de lo acontecido ese día al Procurador Fiscal y a un Juez de Instrucción. Ese documento nunca antes había sido publicado y El Caribe lo ha obtenido en exclusiva.Su declaración fue dada casi al morir Trujillo, el 21 de julio de 1961, es decir hace exactamente 40 años al día de hoy, cuando todavía su hijo Ramfis controlaba el país y no se había iniciado el proceso de apertura del régimen, por lo que se podría pensar que su versión de los hechos reflejó la necesidad de mostrar una actitud valiente por parte del dictador en el momento de su muerte. Sin embargo, lo dicho por Zacarías coincide en muchos aspectos, mas no en todos, con las versiones dadas por algunos de los ajusticiadores que sobrevivieron al hecho.Los aspectos más importantes de su declaración son:1. El primer disparo contra Trujillo, que fue de escopeta, fue hecho cuando el carro que conducía Antonio Imbert y en el cual se encontraban Antonio de la Maza, Salvador Estrella Sadhalá y el Teniente Amado García Guerrero, todavía estaba detrás del de Trujillo y no, como según las versiones de tres de los participantes (Antonio Imbert, Huáscar Tejeda y Salvador Estrella Sadhalá), cuando éste estuvo al lado del de Trujillo. Ese primer disparo hirió al dictador. Por otras versiones se sabe que quien lo hizo fue Antonio de la Maza, quien estaba en el asiento delantero derecho del vehículo.2. Zacarías le sugirió a Trujillo que se fueran del lugar, pero el dictador insistió en que se parasen a pelear. Salvador Estrella Sadhalá, ya preso, dijo que Trujillo ordenó: "Párate a pelear".3. Desde el vehículo con los cuatro héroes y mientras rebasaban el carro del dictador, se efectuaron disparos con un fusil M-1. Algunos pudieron haber impactado en Trujillo. Por otra versión se sabe que quien le disparó fue Amado García Guerrero, que estaba en el asiento trasero derecho.4. Al ordenar Trujillo que se detuvieran, el vehículo conducido por Imbert les rebasó y éste luego tuvo que frenar y volverse. Entonces el vehículo de los héroes dobló y bloqueó el lado derecho de la autopista. Zacarías trató de volver su auto hacia Ciudad Trujillo, pero no lo hizo pues Trujillo, mal herido, optó por desmontarse del carro y pelear en la intemperie, sin la protección del interior del vehículo. Eso cuadra con la declaración que en la cárcel dio Huáscar Tejeda.5. La única arma que utilizó Trujillo fue un pequeño revólver 38 de bolsillo.6. Zacarías le advirtió a Trujillo que él también había sido herido. Como su carro ya se había detenido, pudo disparar con un rifle M-1. El dictador, ya fuera del carro, también disparó con su revolver, avanzando 3 ó 4 metros desde el frente de su automóvil, moviéndose al descubierto hacia los vehículos que le atacaban. De pronto cayó de bruces, inerte, presumiblemente ya muerto.7. Zacarías, ya solo, siguió disparando con su M-1 y luego con una ametralladora Luger. Vio cuando uno de los héroes avanzó hacia el cuerpo de Trujillo, lo que aprovechó para tirarle y herirle. De los integrantes del automóvil de los cuatro héroes, tres recibieron heridas leves: Amado García Guerrero, Salvador Estrella Sadhalá y Antonio Imbert.8. Al acabársele los tiros a Zacarías, salió del carro para buscar una ametralladora que estaba en el asiento de atrás del mismo y entonces fue alcanzado por un tiro en la cabeza y se desmayó. En total recibió 9 impactos. De creerse su versión, los héroes no lo vieron ni lo remataron cuando se acercaron al vehículo. Eso es improbable, luce más bien que Zacarías se ocultó en la finca que en ese entonces bordeaba la autopista.9. Zacarías no cita la llegada del segundo vehículo, manejado por Huáscar Tejeda y donde estaban Pedro Livio Cedeño y Fifí Pastoriza. Debió haberse desmayado antes, por lo que la grave herida que sufrió Pedro Livio entonces fue hecha por uno de sus compañeros. Luis Salvador Estrella, en su libro, probablemente en base a lo narrado por Salvador Estrella la misma noche del 30 de mayo antes de esconderse, coincide en que el segundo vehículo llegó después de muerto Trujillo y que fue Salvador quien, por error, hirió a Pedro Livio, quien en efecto obtuvo heridas de una pistola 38. El único que usó ese arma esa noche fue Salvador.Esta versión de los hechos difiere en detalles importantes de lo declarado por Antonio Imbert a la prensa y también de lo dicho por Huáscar Tejeda, Pedro Livio Cedeño, Roberto Pastoriza y Salvador Estrella Sadhalá bajo interrogatorio cuando fueron detenidos y de lo que luego contaron a sus amigos en la cárcel, antes de ser asesinados en noviembre de 1961.Bernardo VegaLa segunda versión del choferEn un libro publicado en España en 1965 por el ecuatoriano Gerardo Gallegos, aparece una segunda declaración jurada de Zacarías, efectuada en Madrid en 1964.Allí exagera un poco su declaración de 1961. Pone a Trujillo a decir: "Zacarías, párate que estoy herido". Y luego: "Para Zacarías, coge la ametralladora, vamos a pelear, que estoy herido". Allí se cita la llegada del segundo vehículo y agrega que fue Trujillo quien, con su revólver, hirió a Pedro Livio Cedeño, que había llegado en ese segundo vehículo y que el dictador disparó los seis proyectiles de su revólver y que murió cuando ya no contaba con balas. Esta segunda versión, reproducida en la prensa dominicana en 1999, es la que ha sido citada por algunos dominicanos que se han especializado en el tema y que tienden a defender el trujillismo.La suerte de ZacaríasEl chofer de Trujillo fue condecorado por el Presidente Balaguer en junio de 1961. Al caer los remanentes de la dictadura, Zacarías junto a Ramfis Trujillo y otros, se fue a vivir a España, regresando al país en 1966, al asumir el gobierno Joaquín Balaguer, siendo entonces nombrado en un alto cargo en el Consejo Estatal del Azúcar (CEA), en el departamento encargado de reclutar haitianos para el corte de la caña.Nunca más hizo declaraciones a la prensa. Murió el 3 de junio de 1999 a los 93 años de edad. El presidente Leonel Fernández ordenó que fuese sepultado con honores militares. Última Hora editorializó: "Con la muerte de Zacarías de la Cruz se esfuma la posibilidad de conocer, de primera mano y a través de un testigo de excepción, más detalles reveladores sobre el ajusticiamiento de Rafael Trujillo en 1961 y otros aspectos sobre la vida privada del dictador que dominó toda una época de la vida contemporánea. Por una suerte de invariable convicción que algunos nunca entendieron cabalmente pero que todos debieron respetar por su firmeza de carácter, Zacarías fue siempre una tumba en la que nadie pudo penetrar para que hablara sobre lo que conocía como chofer preferido de Trujillo".

Carro de Antonio de la Maza
conducido por Huascar Tejeda y Pedro Livio Cedeño
Antonio que Trujillo no podía estar herido cuando se inició la balacera. Antonio Imbert es el único otro testigo de los hechos que pudo hacer una declaración formal sin cohersión sobre lo que ocurrió. En su más amplia declaración a la prensa sobre el asunto, en 1964, explicó que el primer tiro, el de Antonio de la Maza, lo trató de dar cuando los dos vehículos estaban paralelos y que apuntó a Zacarías, pero la escopeta le falló. También erró el segundo, porque coincidió con el frenazo que dio Zacarías. A unos 500 metros Antonio Imbert dio la vuelta en redondo y el vehículo se detuvo en el carril derecho de la pista, como a 15 metros del de Trujillo, el cual estaba estacionado a la derecha y del cual tiraban con una ametralladora. Los cuatro héroes salieron del vehículo y tuvo lugar un intercambio de disparos que duró unos cuatro minutos. Considera que Trujillo no pudo haber estado herido al iniciarse la balacera, pues los dos escopetazos de De la Maza habían fallado. No cree que Trujillo disparó con un revólver, tal vez con una ametralladora.Imbert y De la Maza entonces avanzaron hacia el carro de Trujillo, recibiendo Imbert una ligera herida en el pecho. De la Maza fue por detrás del carro de Trujillo, quien se encontraba parado fuera del mismo. Imbert oyó un disparo de la escopeta de De la Maza, el cual a quemarropa le dio en el hombro a Trujillo quien se quejó por el dolor. Este caminó y se puso frente a las luces de su propio carro, y, en ese momento Imbert le disparó. Trujillo cayó sentado y luego boca arriba, muerto, con la cabeza hacia Haina.Fue tan sólo en ese momento que llegó el segundo carro, manejado por Huáscar Tejeda y con Fifí Pastoriza y Pedro Livio Cedeño. Este último en ese momento fue herido por un disparo en el vientre, proveniente ya sea de Zacarías, Amado García Guerrero o Salvador Estrella Sadhalá. Imbert fue al carro de Trujillo y tomó un revólver 38 que encontró en el asiento de atrás, y que todavía estaba con su cinturón, por lo que no cree que Trujillo lo usara.La declaración del chofer de TrujilloJuzgado de Instrucción de la Primera Circunscripción del Distrito Nacional (21/7/1961)P. ¿Qué podría usted informarnos en relación al atentado criminal perpetrado la noche del 30 de mayo del año en curso, contra la ilustre persona del Generalísimo doctor Rafael L. Trujillo Molina, y con el cual usted fue herido?R. Yo era encargado de los vehículos privados del Jefe y era la persona que el Jefe utilizaba como chofer para sus viajes personales tanto en la ciudad como en el interior. Alrededor de las 8 p.m., del día 30 de mayo del año en curso, cuando él se preparaba a dar su acostumbrado paseo por la avenida George Washington, me dijo que me preparara para ir a la Hacienda Fundación.Yo le pregunté entonces: "Jefe, ¿sigo detrás o lo espero aquí?". Él me contestó entonces: "Espere aquí". Luego, como a eso de la 9:40 p.m., el Jefe regresó del paseo, subió a su casa de la Estancia Radhamés, donde yo lo esperaba y más tarde volvió a bajar, a las 9:45 p.m. Momentos antes, el Teniente Pedro de la M.G.D., y quien servía como camarero del Jefe había preparado el maletín que acostumbraba a llevar el Jefe y que, según me expresó éste, dicho maletín contenía una gran cantidad de dinero por lo pesado que estaba. Partimos de la Estancia Radhamés a la residencia de doña Angelita Trujillo, ubicada en la avenida Máximo Gómez, donde el Jefe permaneció como diez minutos. El Jefe salió de la casa y se montó en la parte trasera del carro marca Chevrolet, modelo 1957, color azul, BelAir. De ahí, conduje el carro por la derecha en la George Washington, avanzando hacia la autopista, marchando a una velocidad estable de 90 kilómetros por hora.Momentos antes de llegar al Bar Restaurante El Pony, rebasamos un automóvil Mercedes Benz. Proseguimos marcha por la autopista en dirección a San Cristóbal, y aproximadamente después de haber avanzado un kilómetro después del último poste del alumbrado eléctrico, repentinamente sentí un disparo desde un carro que iba detrás con las luces apagadas. Al mismo tiempo que sentí el disparo, que supongo fue de escopeta por la enorme detonación, pude darme cuenta de que el mismo vehículo que creo que nos perseguía, encendió las luces y volvió y las encendió. Segundos después, el Jefe me expresó: "Estoy herido, coge la ametralladora y párate a pelear". Entonces, yo le contesté: "Jefe, son muchos, vamos a ver si nos vamos, quiero salvarlo". Él volvió a repetirme: "Coge la ametralladora y vamos a pelear, que estoy herido". Mientras tanto, el carro que nos perseguía nos había rebasado por la derecha, tirándose un poco al paseo y desde el carro que lo rebasaba se hicieron disparos, que por su rapidez, presumo eran de fusiles ametralladoras; todas esas balas se pegaron en el carro y entiendo que algunas de ellas le dieron al Jefe. El carro que nos rebasó se tiró aun más a la derecha en el paseo, a consecuencia de yo haberle tirado encima el carro que conducía con el propósito de hacerlo salirse de la autopista. Pero al ser un carro tan veloz, de más potencia que el mío, pudo rebasarme y se cruzó hacia la izquierda, atravesándonos y debiendo yo frenar para no chocar con el carro que se me cruzó.En esos momentos en que frenaba, traté de virar el carro nuestro hacia Ciudad Trujillo, desviándome hacia la izquierda y quedando nuestro vehículo ubicado con el frente izquierdo ligeramente introducido en la grama central de la autopista. Al detenerme y volver la cara hacia detrás para mirar al Jefe, había abierto la puerta y se apresuraba a desmontarse, teniendo ya un pie en tierra. Lo vi bajar deslizando su cuerpo hacia el estribo, dándome la impresión de que estaba mal herido. Mientras bajaba hacia el estribo, pude ver que con sus manos buscaba en los bolsillos traseros un revólver pequeño calibre 38 corto, que acostumbraba portar y que fue la única arma que utilizó. Mientras tanto, desde el automóvil enemigo que nos había rebasado y el cual se había ubicado en la pista contraria a la nuestra, es decir, dirección oeste-este, se había detenido a unos 13 metros de distancia del nuestro, con el frente delantero derecho saliendo de la autopista y penetrando en el paseo derecho de ellos. Los ocupantes de este automóvil ya se habían desmontado y nos disparaban con nutrido fuego hacia nosotros. En esos momentos, le dije al Jefe: "A mí me hirieron también". El fuego que se nos hacían era cada vez más intenso. El Jefe se desmontó del vehículo y avanzó hacia la parte delantera derecha, y pude ver que disparaba con su revólver hacia los enemigos, con su pequeño revólver. Mientras tanto, yo tomé un fusil automático M1 (semi) y comencé a disparar sobre ellos. Cuando yo comencé a disparar, fue cuando vi al Jefe que avanzaba tres o cuatro metros delante del bómper del carro y cayó de bruces con el frente hacia el pavimento, dando media vuelta al caer, cayendo inerte. Presumo que el Jefe cayó muerto ya que no lo vi moverse más durante el tiempo que duró el combate que yo sostuve con los asaltantes. Descargué el fusil M-1 semi-automático con el cual disparaba y tomé una ametralladora Luger corta, disparando hacia el enemigo de manera intermitente, ya que debía racionar mis cápsulas para el combate que yo entendí se prolongaría. Vi cuando uno de los asaltantes avanzó hacia el cuerpo inerte del Jefe y al llegarle cerca le disparé algunas cápsulas que lo hirieron, dejando caer el asaltante su pistola o dando gritos de que se sentía herido. Luego, después me salió otro asaltante delante del carro disparando hacia mí; yo entonces le contesté con disparos, habiéndome dado cuenta que había caído y su pistola había caído en el pavimento, pero prontamente se levantó y volvió hacia su carro. Luego, cuando se acabaron los tiros de la ametralladora que yo portaba adelante, abrí la puerta del lado derecho del carro y me desmonté para coger la ametralladora del Jefe que estaba detrás del carro. Logré alcanzarla, y cuando me disponía a sobarla para disparar, fui alcanzado una vez más en la cabeza, por un disparo que me derribó, dejándome sin sentido. Es lo último que recuerdo en relación al asalto y al combate, en el cual recibí heridas en las dos piernas, en el muslo izquierdo y dos heridas en el vientre, dos heridas en el hombro derecho, una herida en el tobillo derecho y una herida en la cabeza que me fracturó o astilló la parte superior del frontal. Cuando recobré el conocimiento, un tiempo después que no puedo precisar, encontré la ametralladora Thompson a unos pasos de mí, así como algunas distancias de la ametralladora, en el lugar donde vi caer al Jefe, el kepis que éste usaba esa noche.Recogí ambas cosas y me senté en una verja situada a la derecha de donde me encontraba y esperé unos cinco minutos para ver si me traía a Ciudad Trujillo, ya que el vehículo en que nosotros andábamos no estaba en el lugar del hecho y los asaltantes tampoco se encontraban ya en ese lugar, suponiendo yo que se habían llevado el cuerpo del Jefe. Momentos después, aparecieron algunos campesinos, quienes fueron los que me condujeron hacia la antigua carretera Sánchez, donde fui trasladado al Hospital Marión donde quedé internado, habiendo sido dado de alta el día 17 de junio de este año.P. ¿Tiene usted algo más que declarar?R. No señor.Con lo cual dimos por terminado el presente interrogatorio que después de leído al declarante y expresar su conformidad, lo firma junto con nosotros y el secretario que certifica. · Zacarías de la CruzMayor, A.M. Declarante· Dr. Wilfredo Mejía AlvaradoJuez de Instrucción· Ricardo Fco. Gaspar TheveninSecretario· Dr. Teodoro Tejeda DíazProcurador

Condecoraciones recibidas por Trujillo

CONDECORACIONES RECIBIDAS POR RAFAEL LEONIDAS TRUJILLO MOLINA
GRAN CORDON DE LA ORDEN DE ISABEL LA CATOLICA (ESPAÑA) GRAN CRUZ DE LA ORDEN JEROSOLIMITANA DEL SANTO SEPULCRO MEDALLA DE ORO DE LA PAN AMERICAN SOCIETY (NEW YORK) GRAN CRUZ DE LA ORDEN DE CARLOS MANUEL DE CESPEDES (CUBA) GRAN CRUZ DE LA ORDEN HONOR Y MERITO (HAITI) GRAN CRUZ EN BRILLANTES DE LA ORDEN DEL PERU BANDA DE LA ORDEN DE LA REPUBLICA (ESPAÑA) GRAN CRUZ DE LA ORDEN DE SAN GREGORIO MAGNO (SANTA SEDE) EL COLLAR DE LA ORDEN AL MERITO (CHILE) EL COLLAR DE LA ORDEN DEL AGUILA AZTECA (MEXICO) GRAN CRUZ EXTRAORDINARIA DE LA ORDEN DE BOYACA (COLOMBIA) GRAN COLLAR DE LA ORDEN DEL LIBERTADOR (VENEZUELA) GRAN CRUZ DE LA ORDEN NACIONAL DEL CONDOR DE LOS ANDES (BOLIVIA) GRAN CRUZ DEL MERITO EXTRAORDINARIO LIBANES GRAN CRUZ DE LA ORDEN DEL MERITO CON BANDA DE TRES BORLAS (ECUADOR) GRAN CRUZ DE LA ORDEN VASCO NUÑEZ DE BALBOA (PANAMA) GRAN CRUZ NACIONAL DE LA LEGION DE HONOR (FRANCIA) EL GRAN CORDON DEL MERITO DE LA CARIDAD DE LA ORDEN FRANCESA DE LA CRUZ DE SANGRE COMENDADOR DE LA ORDEN DE LA CORONA DE ITALIA GRAN CRUZ DE LA ORDEN HONOR Y MERITOS DE LA CRUZ ROJA CUBANA GRAN CORDON ROJO CON BORDES BLANCOS DE LA ORDEN CHINA DEL BRILLANTE JADE, BAYLIO GRAN CORDON DEL HONOR Y DEVOCION DE LA SOBERANA MILITAR ORDEN DE MALTA ORDEN DEL MERITO NAVAL DE PRIMERA CLASE (CUBA) GRAN CRUZ DE MEDHULA DE MARRUECOS GRAN CRUZ DE HONOR ACADEMICO DE LA ACADEMIA INTERNACIONAL AMERICANA DE WASHINGTON ESTRELLA ABDON CALDERON (ECUADOR) GRAN CRUZ DE LA ORDEN NACIONAL ECUATORIANA AL MERITO GRAN CRUZ DE LA ORDEN NACIONAL DE LA CRUZ DEL SUR (BRASIL) GRAN CRUZ DEL MERITO PARAGUAYO (PARAGUAY) GRAN CRUZ DEL LEON NEERLANDES (HOLANDA) MEDALLA CONMEMORATIVA DEL VUELO PANAMERICANO PRO FARO DE COLON DE CUBA. MEDALLA CONMEMORATIVA DEL PRIMER CENTENARIO DE LA MUERTE DEL PROCER COLOMBIANO GENERAL FRANCISCO DE PAULA SANTANDER COLLAR DE LA ORDEN DE SAN MARTIN (ARGENTINA) GRAN CRUZ DE LA ORDEN DE CARLOS III (ESPAÑA) GRAN CORDON ESPECIAL DE LA ORDEN DE LAS NUBES PROPICIAS (CHINA) GRAN COLLAR DE LA ORDEN DE RUBEN DARIO (NICARAGUA) GRAN PLACA DE HONOR Y MERITO DE LA CRUZ ROJA ESPAÑOLA CONDECORACION DE LA ORDEN SOBERANA Y CONTINENTAL DE MERITO Y HONOR DE LA UNION DEMOCRATICA INTERAMERICANA GRAN CRUZ DE LA ORDEN DE MORAZAN (HONDURAS) MEDALLA "PALMAS DE ORO DE LA DEMOGRACIA", DE LA LEGION PANAMERICANA (MEXICO) MEDALLA DE LA ORNEN HONORIFICA DE LA ESTRELLA DE HONOR AL MERITO RURAL DEL INSTITUTO BRASILEÑO DE PROPAGANDA Y DEFENZA DEL CAFE. CRUZ DE GUERRA CON PALMA (FRANCIA) ORDEN DE SAN PEDRO Y SAN PABLO EN EL GRADO DE GRAN CRUZ ORDEN DEL MANUEL AMADOR GUERRERO, EN EL GRADO DEL GRAN COLLAR ( PANAMA) ORDEN PIANA, EN EL GRADO DE GRAN CRUZ (SANTA SEDE) OSTENTA TAMBIEN LAS CONDECORACIONES DOMINICANAS MENCIONADAS A CONTINUACION: COLLAR DE LA ORDEN DEL MERITO JUAN PABLO DUARTE COLLAR DE LA ORDEN HERALDICA DE CRISTOBAL COLON COLLAR DE LA ORDEN DE TRUJILLO COLLAR DEL VALOR GRAN COLLAR DE LA PAZ ORDEN MILITAR DE HEROISMO "CAPITAN GENERAL PEDRO SANTANA" 7-1-56, DEC. 4364, OG# 9, 1956, E.N. CONDECORACION DEL "BENEFACTOR DE LA PATRIA", SEGUN ART. # 4149, DE FECHA 14-5-55, SEGUN DECRETO # 1360, F. 23-12-55, CON UNA EFECTIVIDAD, OG# 45-56. GRAN CORDON DE LA SUPREMA ORDEN DEL CRISANTEMO, ORTORGADO POR EL GOBIERNO DEL JAPON, CON LA GRABACION EL EMPERADOR MEDALLA DE HONOR DE ALFABETIZACION ORDEN DE LOS PIONEROS DE LIBERIA, PUBLICADO EN EL CARIBE, EN FECHA 5-2-59. ASCENSOS: A 2DO. TTE. EFECT. 18-12-18 SOG. #- NO A CAPITAN EFECT. 21-10-22 SOG. #- 37 A MAYOR, EFECT. 01-10-24 SOG. #- 28 A CORONEL, COMANDANTE, EFECT. 22-06-25 SOG. #- 19 A GENERAL DE BRIGADA EFECT. 15-08-27 SOG. #- 02 A GENERALISIMO EFECT. 24-06-58 LEY #- 4997 DESIGNACIONES, ASINACIONES Y TRASLADOS: PRESIDENTE DE LOS BANCOS DEL ESTADO SG. DEC. #- 6380 DE FECHA. 24-01-61 OG. #- 05 DE LA SEC. DE ESTADO DE LAS FF.AA. DSC. #- 260- ( 1921) EFECT. 13-12-21 TO . 10TH. CO CO "D" CHANGE OHEOT. #- 151- 22 DIRECTOR DEPTO. NORTE INTERINO NO EL 03-06-24 SOG. #- 06 TO EXPERIMENTAL STATICION HAINA SG. #- 163 TO IST. CO. DSC. #. 261 TO. DEPT. OF. NORTH. SC. #. 04- 22 DE LA 10MO. CO. A LA 6TA. CO. Y ASIGNADO CAPT. OF. OG. #- 52 EFECT. 13-10-24 AL C. GRAL. OG. 03 DE NO. 08. EFECT. 06-02-23 A LA CAPITAL PARA NUEVAS ORDENES SG. 68.- 04

La Familia del Dictador

Ramfis Trujillo (hijo, jefe de la aviación)
Negro Trujillo (al centro) (hermano. Presidente títere)
María de los Angeles Martínez de Trujillo
Joaquín Balaguer y Trujillo.

Rafael Leonidas Trujillo (Biografía)

Nació en San Cristóbal el 24 de octubre de 1891. Fueron sus padres José Trujillo Valdez, pequeño comerciante descendiente de un sargento (posiblemente de origen canario), del cuerpo de Sanidad Militar del Ejército Español que llegó al país en 1861, y Altagracia Julia Molina, hija de Pedro Molina, campesino dominicano, y de Luisa Ercina Chevalier, hija a su vez de un oficial haitiano de los tiempos de la ocupación de 1822. La infancia de Trujillo transcurrió de manera relativamente incolora y no fue diferente a la de cualquier niño de esa época. Su instrucción elemental fue irregular y bastante limitada. A los seis años fue inscrito en la escuela de Juan Hilario Meriño que funcionaba en la casa de su dueño como era costumbre en esos tiempos. En San Cristóbal operaban para entonces cuatro escuelas en casas familiares y, la más grande de ellas era dirigida por la abuela de Rafael Leonidas, Luisa Ercina Chevalier que instruía a unos 63 alumnos. Trujillo asistió a la escuela de Meriño por espacio de un año, aproximadamente, aprendiendo lectura elemental. De allí pasó al colegio de Pablo Barinas, discípulo de Eugenio María de Hostos radicado en San Cristóbal, y permaneció allí unos tres o cuatro años.Se dice que Trujillo fue un estudiante "normal y atento" y sus profesores opinaban que era inteligente, llamando poderosamente la atención que su principal interés, manifestado a nivel casi obsesivo, era lucir aseado y reluciente. En la adolescencia mostró una sexualidad bien marcada que dirigía de manera manifiesta a todas las mujeres en su entorno.Al cumplir los 16 años un tío materno suyo, Plinio Pina Chevalier, le consiguió un empleo de telegrafista, trabajo que desempeñó en Baní y Santo Domingo por unos tres años, aunque la mayor parte de su actividad la desplegó en San Cristóbal, donde residía junto a sus padres en la calle Constitución. Trujillo recibía un sueldo de 25 dólares al mes. Entre los años de 1910 y 1916 se rumoró la participación de Trujillo, junto a su hermano José Arismendy (Petán), en actividades delictivas tales como robo de ganado, entre otras. En cierta ocasión fue convicto por la falsificación de u cheque o pagaré, por lo cual se le impuso una multa y pena de cárcel. También fue vinculado a la desaparición de cierta suma de dinero en la oficina postal de Santo Domingo.
En 1913, a la edad de 22 años, contrajo matrimonio con Aminta Ledesma, una campesina de San Cristóbal. Los padres de la joven, pobres y sin prestigio social consintieron de mal grado el matrimonio de su hija con Trujillo, de cuestionada reputación, porque la joven se encontraba embarazada de quien fue la primera hija de Rafael, a quien llamaron Flor de Oro.La participación de Trujillo en asuntos públicos comienza más o menos por esos años (1913-1914) cuando se declara "horacista". Por el año de 1916 pasó a formar parte de una pandilla de maleantes que fue conocida como "La 44". Esta banda asaltaba las bodegas y almacenes que abastecían a los trabajadores en los ingenios azucareros y, además, practicaban el chantaje y todo tipo de violencia.Trujillo contaba a la sazón 25 años de edad cuando comienzan sus trabajos en los ingenios. Trabajó como pesador 0 encargado de una báscula en un cargadero. Trabajó en San Isidro en una propiedad norteamericana, y más tarde en el ingenio Boca Chica, permaneciendo en este trabajo sólo el tiempo que duro una zafra. Más tarde tomó un empleo como guardacampestre recibiendo un sueldo de treinta dólares mensuales.Al producirse en el país la intervención norteamericana su vida dio un giro que lo sacaría de los ingenios azucareros dando los primeros pasos de su carrera política y militar. En el año 1918 el Gobierno Militar Norteamericano desarmó la población y procedió a crear una especie de Guardia Nacional. Mediante una carta que escribiera al coronel C. F. Williams, comandante de este cuerpo y apoyándose en una carta de recomendación de la administración del Central Boca Chica, Trujillo solicitó el ingreso a ese cuerpo militar. Su solicitud fue aprobada el 27 de diciembre. Rápidamente fue ascendido a segundo teniente, prestando juramento el 11 de enero de 1919. Trujillo se convirtió en el teniente número 15 de los dieciséis que existían entonces en la Guardia Nacional.Trujillo ascendió rápidamente en la escala jerárquica de la Guardia Nacional, atropellando, en El Seibo, a los patriotas que se levantaban contra la intervención.En 1921 Rafael L. Trujillo ingresó en una Academia Militar que fundara el Ejército de Ocupación en Haina y el 22 de diciembre de ese mismo año fue designado para ocupar la jefatura de la Guarnición de San Pedro de Macorís. Fue trasladado al Cibao en 1922 y, mientras se encontraba en San Francisco de Macorís fue ascendido a capitán sin pasar por el grado de primer teniente, algo irregular tomando en cuenta el escalafón militar pero, explicable debido a los "servicios" prestados por Rafael Leonidas al invasor norteamericano. Este ascenso fue acompañado por la reorganización de la Guardia Nacional, que se convirtió en Policia Nacional Dominicana, en la cual ocupó, muy poco tiempo después, el mando de la 10ª Compañía. También fue elogiado aquí por sus servicios y en los meses de mayo y agosto de 1923, antes de su nombramiento como inspector del primer distrito militar, Trujillo participó como estudiante en la Escuela de Oficiales del Departamento del Norte. En esta época, a pesar de que su formación era militar, comienzan a manifestarse sus inclinaciones políticas.Al llegar el 1924 fue promovido en forma temporal al mando de la Guarnición del Departamento Norte y, en septiembre de ese mismo año, recibió el nombramiento definitivo, siendo ascendido al rango de mayor.Al triunfar Horacio Vásquez en las elecciones que siguieron a la desocupación de las tropas norteamericanas en 1924, Trujillo recibió la petición de permanecer al frente de la Policía Nacional. El 6 de diciembre de ese mismo año el Presidente Vásquez lo promueve a teniente Coronel y le nombre Jefe del Estado Mayor.Trujillo se divorcia de su esposa Aminta Ledesma quien obtiene la custodia de su hija Flor de Oro y una pensión de 100 pesos mensuales para la manutención de ésta. En 1925 contrae nuevamente matrimonio, esta vez con Bienvenida Ricardo, joven perteneciente a una destacada familia de Monte Cristy, lo que no impidió que continuara con sus amoríos extramaritales. El matrimonio cayó en una severa crisis al enamorarse Trujillo de la que sería su tercera y última esposa, María Martínez, perteneciente a una familia respetada aunque de baja escala social.El 13 de agosto de 1927 Trujillo fue promovido a General de Brigada, cuatro días antes de la formal transformación de la Policia Nacional en Brigada Nacional. "Su constitución subsiguiente como Ejército Nacional, conforme a la Ley número 928, del 17 de mayo de 1928, completó el camino recorrido por Trujillo desde el grado de Segundo Teniente hasta el de General de Brigada y Comandante en Jefe del Ejército Nacional -todo ello en menos de diez años- al tiempo que señalaba su aparición como figura de notorio relieve en el panorama nacional." (Grassweller)A finales de 1930 el país era un hervidero de protestas debido al deterioro del gobierno del Presidente Vásquez que había venido enfrentando serios problemas y atravesando por una etapa de despilfarro y negocios deshonestos, olvidando los intereses públicos. El enriquecimiento ilícito y la corrupción administrativa se generalizaron, produciendo la pérdida de control del Presidente quien además, pretendía reelegirse.Apoyados por la mano amiga de la legación norteamericana se origina en Santiago un movimiento cívico militar con la intención de derrocar al gobierno. El representante civil fue el Lic. Rafael Estrella Ureña y Rafael L. Trujillo Molina, en ese momento Jefe del Ejército y General de Brigada, el militar. Los rebeldes produjeron un asalto a la fortaleza de Santiago y luego de la toma de la fortaleza marcharon hacia Santo Domingo. El Presidente Vásquez llamó a Trujillo para que enfrentase la situación, pero éste pretendió encontrarse enfermo. Vásquez acude a la Fortaleza Ozama donde Trujillo le manifiesta su adhesión. Se nombra entonces al Coronel José Alfonseca para dirigir las acciones militares, pero Trujillo lo sustituye con Simón Diaz quien tenía instrucciones de entenderse con los insurrectos.
A pocos días de escenificarse esta comedia, específicamente el 26 de febrero, las tropas rebeldes bajo el mando del general José Estrella (tío de la cabeza civil del movimiento), entraron sin luchar a la ciudad capital, gritando consignas a favor del Lic. Estrella Ureña y del General Trujillo.En el local de la Legación Norteamericana fueron reunidos los leales al gobierno y los insurrectos, y luego de cumplir con algunos requisitos constitucionales, fue anunciada la renuncia del Presidente Vásquez y la formación de un nuevo gobierno que llevaba como Presidente al Lic. Rafael Estrella Ureña, aunque realmente era Trujillo quien controlaba la situación mediante los nombramientos de hombres de su confianza en puestos claves.A pesar de que había prometido que no aspiraría a la presidencia del país, Trujillo es proclamado candidato el 18 de marzo de 1930 y electo presidente el 16 de mayo de ese mismo año. Todo asomo de oposición política fue eliminado mediante asesinatos, sobornos y persecuciones. Desde sus comienzos, el régimen de Trujillo se caracterizó abiertamente como una tiranía. Uno de los primeros actos de barbarie que merece la pena recordar fue el asesinato en Santiago, el 1ro. de junio de 1930, de Virgilio Martínez Reyna y de su esposa. Martínez Reyna, prominente hombre de gran reputación que había sido el principal lugarteniente del Vicepresidente José Dolores Alfonseca, le había aconsejado a Alfonseca que se librara de Trujillo. Un grupo de asesinos llegó a su casa y tras acribillarle a balazos, le acuchillaron y mutilaron con sus machetes. Mientras cometían el crimen, su esposa, que estaba embarazada, entró a la habitación y recibió dos balazos en el vientre. Así quedó marcada la tónica del tratamiento a darse a los opositores del nuevo gobernante, que habría de mantener el poder durante 31 años.
El régimen de Trujillo monopolizó la actividad partidista con la creación, desde sus comienzos, de su propio partido que fue conocido como el Partido Dominicano. Valiéndose de presiones psicológicas y manipulando el miedo, logró que se inscribieran en él una gran cantidad de personas, incluyendo algunos de sus más fervientes opositores. La misión política de tal entidad no era otra que materializar los deseos de Trujillo. La exaltación de su personalidad fue uno de sus aspectos fundamentales, junto a la justificación histórica de su llegada al poder político. En una especie de culto a la personalidad se le hizo sentir y creer al pueblo dominicano que necesitaba de un conductor mesiánico y casi sobrehumano que condujera su destino.

Primera Ocupación Norteamericana (1916)

Ocupacion Militar Norteamericana 1916 Los Estados Unidos, tras Jimenes asumir la Presidencia, comenzaron a trazarle pautas impartiendole instrucciones tales como reduccion del ejercito a la mitad, disponer que de todas las actividades fiscales del pais estuviesen bajo la direccion de un contralor norteamericano, y las comunicaciones a cargo de un funcionario de esa nacion que estaria autorizado para remover y nombrar empleados. Sin embargo, el presidente Jimenez rechazo las imposiciones y logro que durante todo el 1915 se desarrollaran negociaciones sobre el particular. Ademas, de las presiones que recibio Jimenez de los norteamericanos, se unio tambien las ambiciones por cargos publicos que mantuvieron a los jimenistas y horacista. La rebelion fue sofocada unos meses despues, pero fue utilizada por los Estados Unidos para recordarle a Horacio Vasquez sus intenciones de intervenir militarmente el pais. La politica intervencionista norteamericana ya habia sido practicada en Haiti el 28 de julio de 1915, por lo que el proximo paso seria la Repulica Dominicana. Las presiones Norteamericanas en este sentido se pusieron nuevamente de manifiesto con la llegada al pais el 19 de octubre del nuevo ministro de la Nacion norteña, William Russell. El funcionario trajo la famosa Nota 14 , cuyo nombre se debio a que las exigencias estadounidenses se consignaban esta vez en una nota diplomatica presentada en la Cancilleria Dominicana. La misma exigia al Gobierno Dominicando lo siguiente: Aceptar el nombramiento de un experto financiero. Disolucion de la Guardia Republicana. Creacion de dos cuerpos de policia y guardia, bajo el mando de oficiales norteamericanos nombrados por el Gobierno de Estados Unidos. El presidente Jimenes y los lideres oposicionista se pusieron de acuerdo para rechazar las pretenciones de Estados Unidos, pero no por ello descontinuaron sus rebatiñas en el plano interno lo que facilito los planes intervencionistas de los norteamircanos. Inicio Las intrigas en medio de las presiones norteamericanas se incrementaron, y el presidente Jimenez fue acusado en la Camara de Diputados de estar negociando en secretocon los estadounidenses. El general Desiderio Arias, Ministro de Guerra, y Jacinto Peynado, Ministro de lo Interior, incrementaron sus diferencias, dejando practicamente solo al mandatario de la Nacion frente a las presiones que recibia. La influencia que ejercia el general Arias en la region Noroeste, La Linea, constituyo para el gobierno norteamericano un dolor de cabeza, por lo que maniobro, con la intencion de que Jimenez actuara en contra de su principal Ministro, a quien se consideraba como el responsable de los rumores de levantamiento armado en el territorio nacional. El mandatario de la nacion, que sospechaba que Arias daria un Golpe de Estado en su contra envio entonces por este, sin embargo el caudillo noroestano resistio el arresto y ocupo la fortaleza proclamando lo que hacia en interes de la paz que fue perturbada por Jimenez al ordenar la detencion de los dos altos oficiales. El ministro Velasquez estuvo consciente del interes de los norteamericanos por salir del general Desiderio Arias, por lo que se mantuvo neutral durante el conflicto. Sin embargo, los demas jefes politicos apoyaron a Arias en su enfrentamiento con Jimenez, contra quien se establecieron denuncias en el Congreso de supuestas negociaciones ilicitas con los norteamircanos. El presidente ante la critica situacion politica que enfrentaba dicidio el 1 de mayo abandonar su vivienda en Cambelan y marcho hacia la capital con un ejercito improvisado. El ministro norteamericano Lasing entendio que se trataba de un golpe de Estado en contra de Jimenez y ofrecio a este tropas de los barcos de guerra de su pais que estaban anclados frente a las costas dominicanas. Jimenez rechazo el apoyo de las tropas, pero en cambio acepto armas y municiones, sin embargo, los norteamericanos no se las proporcionaron lo que impidio que este tomara la capital como era su proposito. El ministro Russell al percatarse de que Jimenez no podria capturar la capital dispuso que tropas norteamiracanas desembarcaran el dia 4 de mayo para "proteger la vida y los intereses de los extranjeros que habia en la ciudad. El presidente Jimenez impotente ante la situacion decidio renunciar el 7 de mayo, quedando la Presidencia en poder del Consejo de Secretarios de Estado, tal y como establecia la Constitucion de la Republica. El presidente Jimenez, al renunciar ante el pueblo, actuo para dejar demostrada su inconformidad por la situacion creada por los Estados Unidos. Ocupacion Los marines norteamiricanos comenzaron a desembarcar en el pais a partir del 4 de mayo, y el argumento que se utilizo fue similar al que uso su patria 49 años despues para volver a intervenir militarmtente la Republica Dominicana: "el salvar vida". Las tropas militares estadounidenses llegaron a los alrededores de la capital y el 13 de mayo el Almirante Caperton entrego al general Arias un ultimatum en el que le exigia abandonar la ciudad a mas tardar el 15 de mayo y que debia entregar las armas que tenian sus hombres. El general Arias imposibilitado de hacer frente a los norteamericanos entraron en la capital el dia 16 en horas de la mañana sin hacer ningun disparo quedando de esta manera iniciada la intervencion militar . El general Desiderio Arias se dirigio hacia la Linea Noroeste con el proposito de combatir al invasor al que considero no debia enfrentar a campo abierto dada su superioridad belica. La resistencia fue organizada por Arias y los enfrentamientos comenzaron a producirse en Motecristi y Puerto Plata. El gobernador de esta ultima poblacion, Apolinar Rey se rehuso a entregar la ciudad y enfrento a los intervencionistas en El Aguacate, donde el capitan Max Cabral murio con 90 hombres. Los invasores al vencer las resistencias armadas de Montecristi y Puerto Plata, se dirigieron hacia Santiago, ciudad que tomaron a sangre y fuego el 6 de julio luego de sufrir la perdida de tres soldados, mientras que dos oficiales y trece marines resultaron heridos. Los dominicanos decidieron enfrentar con las armas al invasor, y el primero que fue fiel a esa decision fue el comandante de la plaza de San Francisco de Macoris, Nico Ventura, quien cayo en las calles de ese pueblo tratando de evitar inutilmente que los marines la ocuparan. En La Vega, la situacion no fue similar, aunque el general Telo Patiño, trato de resistir a los invasores con el respaldo de unos 500 hombres instalados en lugares estrategicos. Sin embargo, sectores acaudalados de esa poblacion, pensaron mas en sus intereses personales que en los patrioticos y se dieron a la tarea de convencer a los que estaban dispuestos a enfrentar a los invasores, logrando finalmente sus propositos, lo que permitio que los marines entraran en La Vega, sin oposicion alguna. En Santo Domingo lo hicieron sin oposicion ya que el general Arias se retiro de la ciudad para que los norteamericanos no cumplieran su amenaza de bombardearla si encontraban resistencia. El 16 de mayo de 1916 los intervencionistas tomaron la capital de la Republica para asi quedar adueñados de la Republica de la situacion y durante los meses de junio y julio fueron ocupando el territorio nacional, pese a la resistencia que encontraron en muchos lugares. La mayoria de los politicos criollos que buscaron asilo en misiones diplomaticas, salieron de sus refugios al consumarse la intervencion para continuar sus rebatiñas en el Congreso tratando de escoger un Presidente, aunque los Estados Unidos pusieron bien en claro que no aceptarian a ningun mandatario que no fuese de su agrado.

Desiderio Arias

Desiderio Arias fue un líder militar y caudillo de gran valentía, que alcanzó prestigio y renombre en todo el país, especialmente entre los campesinos de Monte Cristi y demás pueblos de la Línea Noroeste. Nació en el 1872, época en que Buenaventura Báez gobernaba el país por cuarta vez. Desde esa fecha y hasta la edad de 27 años (cuando mataron a Lilís), siete personalidades se disputaron el poder durante quince períodos de gobierno. Casi todos eran generales. Tomás Arias y María Eugenia Alvarez lo trajeron al mundo en Muñoz, sección de Puerto Plata, que para esa época era una común, hoy provincia. Sus padres se trasladaron a Cañongo, Monte Cristi, donde aprendió labores de ganadería (Rufino, Martínez, Diccionario Biográfico-Histórico Dominicano 1821-1930).Siendo muy joven, ingresó a trabajar en la Casa J. I. Jiménez & Co., empresa propiedad de Juan Isidro Jiménez, rico comerciante y destacado político dominicano. Obtuvo sus primeras experiencias en el manejo de las armas, después que ajusticiaron al dictador Ulises Heureaux (Lilís), el 26 de julio de 1899. Luego se unió al movimiento insurreccional encabezado por los primos Horacio Vásquez y Ramón Cáceres Vásquez, responsables directos de la eliminación del déspota. En aquel entonces, el general Wenceslao Figuereo asume el poder y gobierna por dos meses. Horacio Vásquez lo sustituye en agosto y le da paso a Juan Isidro Jiménez, quien se juramenta el 15 de noviembre. El nuevo gobierno nombra a Desiderio Arias como Ayudante de Plaza.En 1902, Arias contrae matrimonio con Simeona Castro, mejor conocida como Pomona, hermana del general Andrés Navarro, un reconocido político y militar de la Línea Noroeste, uno de los principales hombres de armas del presidente Jiménez. (Chaljub Mejía, Rafael, Ultima Hora, 23 de junio 2001, pág. 10).El 2 de mayo de ese año, Vásquez derroca a Jiménez y, por presiones de su cuñado, el general Navarro acepta el cargo de Comandante de Armas de Monte Cristi. Al año siguiente se produce un cambio de gobierno, el general Carlos Morales Languasco toma posesión y nombra a Arias gobernador de esa misma ciudad, cargo que ocupó hasta el 1905 cuando el vicepresidente Ramón Cáceres toma posesión de la primera magistratura, a raíz de que Morales Languasco es forzado a renunciar y abandonar el país.Al año siguiente, Desiderio Arias y el general Demetrio Rodríguez se revelan contra Cáceres en el noroeste, las fuerzas del gobierno azotan toda la región para doblegar a los insurrectos y logran sofocar a los revoltosos. Rodríguez resulta muerto y Arias se va al exilioa para Ponce, Puerto Rico.Permanece durante seis años en el exterior hasta que recibe la noticia de que Cáceres había sido asesinado. En ese año de 1911, don Eladio Victoria y Victoria se hace cargo de la Presidencia. La guerra civil se extiende por todo el país. Desiderio Arias se traslada hacia Saint Thomas, donde Horacio Vásquez se prepara para combatir al gobierno. Desde ahí se dirige con su guerrilla hacia el país penetrando por la frontera norte de Haití hasta Monte Cristi donde inicia su combate. El año 1912, el país sufrió una de sus más crueles luchas. La ‘‘guerra del doce’’ fue una de las más sangrientas de todas las guerras que registra la nación. En ella Arias se enfrentó con valor, temeridad y astucia en las faenas bélicas. Este hecho le permitió mostrar sus excepcionales condiciones de guerrillero, ganar mayor popularidad e influencias. (Enciclopedia Dominicana, T. 1, pág. 75). Intervención En 1914 Jiménez, llega a la Presidencia por segunda vez. Arias pasa a ocupar el cargo de Ministro de Guerra y Marina. Arias, en diferentes ocasiones, demandaba cargos y beneficios para sus hombres que el gobierno no podía satisfacer. Esto provocó que surgieran diferencias con Jiménez, quien lo destituyó de sus funciones. EEUU sospechó que el depuesto daría un golpe de Estado, lo que aprovechó para maniobrar e intervenir el país.Jiménez renuncia a la presidencia como forma de desaprobar la intromisión. Los norteamericanos vencen la resistencia armada en Monte Cristi y Puerto Plata. Al llegar a la capital las tropas toman la ciudad pacíficamente. Arias no ofreció resistencia.En las elecciones de 1924 Vásquez gana la Presidencia y la intervención llega a su fin. Gobernó hasta el 1930. El 23 de febrero Trujillo encabezó un movimiento que recibió el apoyo de Arias. Sacan a Vásquez del poder, Rafael Estrella Ureña gobierna provisionalmente. En mayo se celebran elecciones y Trujillo logra quedarse con el poder. A Arias le tocó una curul en el Senado, pero al poco tiempo de instaurada la dictadura se sublevó contra el tirano. Esta se convirtió en su última insurrección. El 20 de junio de 1931 los militares leales al régimen eliminaron al guerrillero que quiso hacerle la vida imposible Trujillo. Cortesia: Listin Diario

Biografía de Fernández Dominguez

Los 5 hijos del Coronel Fernández Dominguez
El presidente Bosch inspecciona las tropas (23 de junio del 1963)
Coronel Fernández Dominguez
Considerado como el verdadero héroe de la Revolución (Soldado del Pueblo y Militar de la Libertad) “... y aquí estoy, respondiendo con la frente en alto, el honor multiplicado y la vergüenza como estandarte. Que me juzguen la Historia y la República”* Rafael Tomás Fernández Domínguez Coronel E. N.
BIOGRAFIA Coronel del Ejército Nacional ha sido considerado como el inspirador militar de la insurrección armada que estalló el 24 de abril de 1965 contra el Triunvirato que gobernaba el país, presidido en ese momento por Donald Reid Cabral. La revuelta tenía el propósito de reponer el derrocado gobierno del Profesor Juan Bosch Gaviño, derrocado el 25 de septiembre de 1963 restableciendo con ello la constitucionalidad perdida. Esta revuelta produjo la intervención de tropas norteamericanas.Nació el 18 de septiembre de 1934 en la sección Damajuana, municipio de Esperanza. Fueron sus padres el General Ludovino Fernández Malagón y Gloria Erminda Dominguéz Cruz. Se graduó de Bachiller en Ciencias Físicas y Matemáticas el 27 de diciembre de 1952 e ingresó en la Universidad de Santo Domingo para cursar la carrera de ingeniería, interrumpiendo estos estudios para integrarse como soldado al Ejército Nacional. Participando como Cadete en la Academia Militar se gradúa, al concluir estudios realizados entre 1954 y 1956, de Bachiller en Ciencias Militares. El 22 de diciembre de ese mismo año contrae nupcias con la señora Alma Arlette Fernández, comenzando una familia que se enriqueció con la llegada de cinco hijos.Algo más tarde pasó a la Fuerza Aérea Dominicana y allí se distinguió obteniendo las mejores calificaciones en los estudios militares que realizara. En febrero de 1957 se traslada a Fort Clayton en la Zona del Canal de Panamá para tomar un curso militar. Ya con el rango de Capitán, en 1961 desempeñó el cargo de Jefe de la Base Aérea de San Isidro. El 18 de enero de 1962, ostentando el rango de Mayor de la Fuerza Aérea Dominicana (FAD), liberó a los miembros del Consejo de Estado, detenidos en el Club de Oficiales de esa institución por órdenes del ex general Pedro Rafael Ramón Rodríguez Echavarría, quien fue depuesto ese mismo día, después de intentar sin éxito un golpe de estado.
Fernández Domínguez fue ascendido entonces a Teniente Coronel, y nombrado Sub-jefe de la Fuerza Aérea. Algún tiempo después es trasladado al Ejército Nacional y enviado en noviembre de 1962 a Fort Gulick en Panamá para participar en un curso de Comando y Estado Mayor. Obtuvo el segundo lugar entre los 31 militares de América Latina y los Estados Unidos de Norteamérica que participaron.Tanto el traslado como el viaje a Panamá se debieron a discrepancias con sus superiores a quienes señalaba como transgresores de los reglamentos militares. Se opuso a que le fuera concedido el rango de general a Luis Amiama Tió y a Antonio Imbert Barreras, participantes y sobrevivientes en el asesinato del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina, por considerar que tales designaciones constituían una violación a las normas militares.En Junio de 1963 realiza otro curso de Instrucción de Infantería Avanzada. Ese mismo año recibe el nombramiento como Director de la Academia Militar "Batalla de Las Carreras" de la Fuerza Aérea Dominicana.Al ser depuesto el gobierno constitucional del Prof. Juan Bosch, el Coronel Fernández Domínguez intentó organizar un movimiento de resistencia militar que de momento no pudo materializar. El 23 de octubre de ese mismo año y en lo que puede ser considerado prácticamente como una deportación, fue nombrado por el Triunvirato gobernante como Agregado Militar en España. Desde el exterior escribió repetidas veces a sus compañeros de armas exhortándoles a continuar con los preparativos del contragolpe. En diciembre de 1964 logró un permiso para entrar al país por tres días y aunque estaba continuamente vigilado, logró establecer contactos con los simpatizantes del movimiento conspirativo contra el Triunvirato, al cual y por invitación suya, se incorporó el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó.Al concluir los tres días de su permiso le hacen nuevamente abandonar el país, esta vez enviado como Agregado Militar en Chile. El Coronel Fernández Domínguez estaba convencido de lo importante para la causa que era la conservación de su rango militar, razón por la cual aceptó tales nombramientos, según se desprende de sus propias palabras, contenidas en una carta fechada 22 de marzo de 1965 que enviara desde Santiago de Chile a uno de los oficiales de su grupo: "Respecto a mi posición dentro del Ejército, estoy firme y definitivamente convencido que no debo abandonarla, aún sea bajo la más fuerte de las presiones, ya que es la única forma en que hoy, mañana o algún día podré -en una u otra forma- cooperar en la reestructuración definitiva de las FFAA dominicanas."Sobre la importancia histórica del movimiento que lideraba, y por no haber tenido éxito en un intento de materializarlo, el Coronel Fernández Domínguez escribió el 21 de abril de 1964 "La historia de la República Dominicana no se ha escrito aún... y tengo la firme convicción de que nuestro abortado movimiento será un capítulo de esa historia... La problemática dominicana es bien clara, todo descansará dentro de poco tiempo en la joven oficialía, la cual deberá ser reconquistada por nosotros, por todos los medios."En Chile recibió la noticia del derrocamiento del Triunvirato por el movimiento armado del 24 de abril de 1965 e inmediatamente tomó un avión vía Puerto Rico para regresar al país aunque no pudo entrar a la República Dominicana porque el aeropuerto se encontraba cerrado por tropas que se oponían al movimiento insurreccional. El Coronel Fernández Domínguez, que había sido nombrado Ministro de Interior y Policía en el Gabinete designado por el Gobierno Constitucionalista presidido por el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, logró entrar al país, después de varios intentos el día 14 de mayo de 1965 mientras se realizaban negociaciones entre el gobierno encabezado por Caamaño y los representantes de las fuerzas norteamericanas que habían invadido el país.Tomó posesión de su cargo pero cinco días más tarde, el 19 de mayo de 1965 murió durante un encuentro con tropas norteamericanas mientras dirigía un asalto al Palacio Nacional, ocupado por tropas del Gobierno de Reconstrucción Nacional encabezado por el General Antonio Imbert Barreras, que se oponía a Caamaño Deñó. El Coronel Fernández Domínguez, muerto a los 30 años de edad, se encuentra sepultado en el cementerio de Santiago de los Caballeros.Sólo unos días antes de su muerte había escrito: "Sabemos que este movimiento tiene una alta categoría histórica; que él marcará una época en nuestro país, siempre traicionado y siempre esclavizado; sabemos que con nosotros no sólo se levantará la voluntad democrática del pueblo dominicano sino también la fe de muchos pueblos de América que tienen en su corazón un altar para los luchadores de la libertad. Y porque sabemos todo eso, terminaremos la lucha con el mismo sentido del honor con que la empezamos y con el alma satisfecha de los que sirven a la Patria y, en consecuencia, sirven a su pueblo. Aquel que de nosotros caiga en la lucha, no caerá; se elevará al respeto de todos los dominicanos; aquel de los que luchan contra nosotros que no comprenda a tiempo su error, ese caerá para siempre del amor del pueblo y será perseguido por la historia."
SU ÚLTIMA CARTA Para su esposa Arlette Fernández Mayo del 65, Río Piedras, Puerto Rico. Adorada Letty: Imagino lo desesperada que estás por venir y espero en Dios puedas resolver todo pronto para que puedas estar aquí en esta semana. Te estoy haciendo esta carta porque es posible que cuando llegues yo no esté aquí, ya que hay una posibilidad de poder entrar a mi Patria y quiero decirte y pedirte muchas cosas. Espero que así sea, ya que no soporto más la situación en que me encuentro; mientras mis compañeros y mi pueblo, luchan y mueren, yo estoy aquí, como un idiota perfecto, después de luchar tanto y sufrir inmensamente en este odiado exilio; yo, que estaba llamado a responsabilizarme y dirigir el movimiento, tengo la desgracia de tener que contemplar desde lejos cómo matan cobardemente a los míos y no puedo ayudarlos, no puedo hacer nada; esto me tiene destrozado y creo que mi desesperación me volverá loco; lo que siento sólo es comparado a lo que sentí cuando murieron mi papá e Ivonne; bueno, tú sabes como he aprendido a amar a mi Patria y ahora no puedo hacer nada por salvarla. Esto es terrible para mí, sólo Dios sabe lo que siento cuando hablo por teléfono con los muchachos y me doy cuenta de que no puedo estar a su lado. Por eso Letty, aunque sé que es una muerte segura, me voy como sea; he agotado todos los recursos imaginables para poder entrar pero ha sido imposible. Imagínate, he pasado días enteros entre montes y cañaverales, y tratando de entrar en bote ya que en avioneta nadie puede ni se prestan con razón a entrarme; esta vez es seguro, pues hay un hombre muy responsable que se ofrece a llevarme y estoy listo para partir. Estoy consciente del peligro pero, tú sabes que lo más sagrado para mí es el deber y hoy debo cumplirlo nada menos que con mi patria y mi pueblo. Me siento dichoso de que Dios me brinde la oportunidad de cumplirlo como soldado. Si me pasa algo, sé que vas a sufrir mucho y tú y mis hijos pasarán trabajo. No les dejo siquiera una casa pero, cuando te veas muy apurada recuerda que esto es más que nada porque fui honrado y tengo mis manos inmaculadas y esto debe servirte de orgullo e incentivo para luchar; sé que eres valiente y no me defraudarás. Además, recuerda lo que tanto te he dicho. Todos tenemos nuestro destino marcado y si el mío es morir por mi patria, es el destino más maravilloso que hombre alguno pueda tener y la felicidad que yo sentiría es algo inexplicable. Yo tengo el privilegio de haber aprendido a amar a mi pueblo y a mi patria de esta forma que sólo yo sé, de haber tratado de superarme a mí mismo y tratar de llegar a ser “UN HOMBRE”. Tú sabes como he luchado contra las tentaciones de la vida para hacer que en mi mente y en mi corazón aniden siempre y en todos los momentos de mi vida, la vergüenza, la honradez, la justicia, el amor y el patriotismo. Tú sabes todo esto, mi vida, por eso, si caigo por defender y cumplir con estos sagrados principios, por mis ideales que tanto he tratado de que sean verdaderamente puros, tú y mis hijos deben sentirse orgullosos, porque yo, desde donde esté, me sentiré muy feliz. Al leer esta carta sé que te pondrás muy triste, pues sé lo que me quieres y lo sensible que eres, pero necesito desahogarme pues sufro mucho y estoy muy desencantado. Por la prensa y la radio te habrás enterado de que los norteamericanos nos tildan de comunistas, esto no es más que un pretexto para aniquilarnos y con ello al pueblo que hoy lucha por reconquistar sus derechos, pues ellos muy bien que saben cómo somos y la razón y pureza de nuestros ideales, pero son malos, despreciables y traidores, cobardes animales que no saben con todo su poderío, de dignidad y honor, sólo les interesa el vil metal, lo demás para ellos no vale nada. Pero el valor y patriotismo de nuestro pueblo es algo que no se puede decir con palabras, y no podrán; antes, tenderán una alfombra de cadáveres sobre Santo Domingo y, aún cuando nos pisoteen, seremos más grandes y dignos que ellos. Dentro de mi desesperación, siento un orgullo tremendo pues mis compañeros de armas, aquel grupo que yo elegí por su seriedad y vergüenza, ha dado muestras de un valor y patriotismo encomiable, ¿te acuerdas lo que decía de Francis,* Lachapelle, ** y Quiroz?, *** no me equivoqué. También siento gran satisfacción porque aunque no luchamos precisamente por un hombre y un partido, he comprobado que el Señor Presidente es un gran hombre y de mucho valor, ya que esto no se demuestra sólo peleando; además, lo que más admiro en él es su nobleza e inteligencia porque ha sabido salvar vidas y no sólo de revolucionarios. Veo que los dominicanos no se equivocaron cuando lo eligieron. Si me pasa algo, ocúpense tú y Celeste de cuidar mucho a mamá para que no vuelva a enfermar; bueno Letty, ya verás que no me pasa nada, los hombres tan idealistas como yo no mueren muy fácilmente, pero por si acaso, tengo algo que pedirte y encomendarte. En nombre de ese amor que nos tenemos, tienes que luchar con todos los medios a tu alcance para hacer de mis hijos hombres dignos y de vergüenza, honrados y valientes (sé que tú lo eres) porque si yo no puedo llegar a hacer por mi pueblo todo lo que pienso, entonces ellos tendrán que hacerlo, son mi aporte a la patria que venero, la única herencia que les dejo, a ti y a Ella; los varones, sean o no militares, tienen que luchar y morir si es necesario por verla libre y nuestro pueblo feliz y lo que es más, que den su vida, si es que tienen que hacerlo, llenos de felicidad; en resumen, incúlcales mis ideales, y entonces, como dice aquél escrito que puse en un cuadro en casa: NO HABRE VIVIDO EN VANO. Ojalá traigas el dinero de la venta del carro, pues el que traje lo gasté en equipos para mi viaje y también se lo he dado a algunos amigos que han venido. Cómprale ropa a los niños y me le pagas cien pesos que le cogí prestados a mamá. Me voy Letty, pero en esta carta te dejo mi corazón y mi alma. Miles de besos a los niños, cuídense mucho y que Dios los bendiga. Te adora tu Rafa.

Fotos del Coronel de Abril

El coronel Caamaño interroga a dos soldados invasores norteamericanos,
El Presidente Juan Bosch y Caamaño.
Caamaño en un mitin en el Parque Independencia,

Caamaño - Playa Caracoles-

Así se origina lo que nuestro pueblo ha dado en llamar "Playa Caracoles" . Intento de guerrilla que fracasó a los pocos días y culminó con el asesinato de la mayoría de sus integrantes. Sus antecedentes están en las huelgas azucareras de 1946, en las manifestaciones del Partido socialista Popular y la Juventud Democrática, pasando por Cayo Confites, Luperón y Constanza y renovandose en Manaclas, Abril y el 12 de Enero. Nutrido por el ejemplo de aquellos héroes y mártires que, a pesar de los reveses momentáneos, siempre supieron convertirlos en victorias del pueblo por las inquietudes que despertaron y las conciencias que formaron. Investigacio: Caracoles: La guerrilla de Caamaño (Hamlet Hermann), 1993.